La tensión política que vive el país no le es ajena a los actores económicos y de hecho es una de las variables con mayor peso en la confección de las condiciones necesarias para que se produzca la reactivación del aparato productivo nacional y así enfrentar las distorsiones que se presentan en la coyuntura.

Los primeros resultados de las conversaciones entre el Gobierno y la oposición en el marco de los encuentros donde fungen como mediadores el Vaticano y los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Omar Torrijos y Leonel Fernández, son recibidos con optimismo por el sector empresarial, quienes ven en este proceso una ventana para solventar los problemas que vive la economía.

Dos de las principales organizaciones que agrupan al sector privado del país, se anotan en la idea de apoyar la iniciativa del diálogo de incorporar a los sectores productivos a estas mesas de trabajo, en función de conseguir soluciones a problemas de abastecimiento de alimentos y medicinas.

Fedecámaras señala desde su posición crítica a las políticas del Ejecutivo, que es necesario escuchar propuestas de todos los sectores de la producción para lograr mejorar las condiciones de las compañías y avanzar en elevar la productividad y mejorar la oferta de bienes y servicios.

Por su parte los pequeños y medianos empresarios agrupados en Fedeindustria, dicen que esta nueva iniciativa termina siendo un complemento de las acciones que se vienen desarrollando en el Consejo de Economía Productiva que se reúne los martes.

Entre los cinco acuerdos concretos alcanzados en las jornadas del viernes y sábado pasado, destaca el tema económico. “El Gobierno Nacional y la MUD acordaron trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana”.

La prioridad a corto plazo apunta hacia medidas orientadas al abastecimiento de medicamentos y alimentos sobre la base de contribuir a promover su producción e importación.

También señala el documento que apoyarán “el diseño y aplicación de políticas de cooperación entre los sectores público y privado para monitorear, fiscalizar y controlar los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías”.

El gobierno apunta que este diálogo está adelantado porque al Consejo Nacional de Economía Productiva asisten empresarios de todos los sectores, incluyendo ejecutivos de P&G, Nestlé, Telefónica y vicepresidentes y altos gerentes de empresas nacionales como Polar o Ron Santa Teresa.

Ahora estarán sentados en la mesa con mediadores internacionales, económicos y además, con protagonistas de la política.

Fedeindustria

Orlando Camacho, presidente de Fedeindustria, señala que es “súper positivo”, que esta propuesta haya surgido en las conversaciones de los protagonistas políticos porque logra identificar un aspecto importantísimo como es el económico “donde los empresarios que apostamos por el país tenemos muchas cosas que decir”.

“Esto ayuda a mantener la paz social y hacer más visible el diálogo que en el plano económico, que ya se viene desarrollando desde hace algún tiempo con la participación de los sectores de la producción”, dijo Camacho.

Agrega que los empresarios agrupados en esta organización desde hace cuatro meses aportan sus ideas en el Consejo de Economía Productiva y siente que además han logrado armonizar los intereses de los empresarios y el sector laboral “en función del país, para conseguir una mejor relación entre patronos y trabajadores que nos lleven a mejores condiciones de productividad y paz social”.

“Desde Fedeindustria ahora hacemos esfuerzos para articular acciones con el Ministerio de Educación Superior y así conseguir la colocación de la fuerza de trabajo que requiere el país”, dijo Camacho.

Finalmente, destacó que ahora se avanza en aspectos de cómo mejorar las ventas y el mercadeo de toda la oferta productiva nacional y “buscar la propsperidad económica. Esta convocatoria es un paso en ese sentido”.

Fedecámaras

Francisco Martínez, presidente de Fedecámaras, señala que desde hace tiempo se venía conversando sobre la participación de la organización gremial en diálogos con el Gobierno venezolano en los congresos administrativos celebrados dos veces al año en la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Francisco Martínez asegura que en Fedecámaras están preparados para sumarse al diálogo para participar en la configuración de un nuevo modelo económico, cuyo objetivo principal debe ser un acuerdo nacional tripartito entre trabajadores, Gobierno y empleadores. Para lograr acuerdos proponen una revisión del marco legal y un ajuste macroeconómico y fiscal para reactivar el sector productivo.

Asimismo, proponen una revisión del Plan de la Patria para rescatar lo que funciones, pero suprimiendo otros aspectos que su parecer son negativos, como las políticas de controles de precios, los ajustes fiscales, redireccionar el gasto público y el déficit fiscal, y también revisar todo lo referido al dinero inorgánico que se produce debido a la alta inflación.

Según Martínez, para Fedecámaras hay aspectos que deben ser discutidos en todos los espacios posibles y son los referidos a la revisión y sustitución del sistema cambiario, para hacerlo lo más unificado posible, ya que a su parecer “las multitasas generan distorsiones” y se deben buscar los medios que permitan acceder de manera transparente a las divisas, y que sea un sistema coherente y blindado ante la corrupción.  Otro punto a discutir es el respeto a la propiedad privada y revisión del marco legal (LOT)

Finalmente, para Martínez, “lo importante es lograr dialogar y discutir para conseguir el gran acuerdo nacional de una economía y un desarrollo sostenible que nos beneficie a todos”, además considera que “debe ir en paralelo y de la mano el consenso económico y el político para que todos los sectores puedan trabajar en conjunto”. Karen Arreaza