El presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), Jorge Roig, señaló que debido a la caída de los precios del petróleo, la inflación y la falta de inversiones que constituyen una reducción de ganancias para el país, el Gobierno no debería generalizar subsidios a los servicios públicos.

“El trabajo de un Gobierno es saber quién puede pagar algo y no generalizar un subsidio en la mayoría de los servicios públicos”, destacó el empresario.

Roig explicó que para mejorar la economía del país es imperativo reactivar la producción, ya que se ha perdido, incluso en las empresas privadas que pasaron a manos del Estado.

Destacó que ese es el caso de Sidor, que al momento de ser nacionalizada producía 3,5 millones de toneladas con seis mil trabajadores y, desde entonces, su producción ha caído hasta un millón de toneladas con 14 mil trabajadores. Está situación -según dijo- se repite también en aceites Diana y en las cementeras que están en manos del Estado.

El representante de Fedecámaras añadió que las marcas que se encuentran más en los anaqueles son privadas, pero estas nunca fueron pensadas para abastecer 100% del mercado nacional.

Explicó que el culpable de la situación que atraviesa el país es el modelo económico, el cual necesita un “cambio de dirección urgente”, ya que el aumento del control que el Estado ejerce sobre las actividades privadas, ha traído como consecuencia que el funcionamiento de la economía se haya llenado de burocracia.

A su juicio, los mecanismos de control de precios han generado inflación y escasez, por lo que se debe establecer un sistema de precios que garantice la previsibilidad de ajustes.

El Gobierno debe utilizar la “racionalidad económica” para hacer frente a los retos que exige el país, ya que considera posible que la inflación del próximo año alcance las tres cifras, en caso de que el Gobierno no tome las medidas pertinentes, añadió.

Sin embargo, Roig cree que 2015 será un año complicado para adoptar tales medidas por ser un año electoral y que la aplicación de mayor disciplina en materia económica tendría un costo político.

Aseguró que es necesario el diálogo entre el Estado y empresarios para sacar adelante las empresas.

“Un país debe funcionar donde tengas tranquilidad, no puede ser que con operativos especiales vas corriendo la arruga”, expresó.

Considera necesario fomentar la confianza para generar un entorno donde se promueva la inversión y sugirió al Gobierno facilitar trámites y empezar a pensar cómo producir en Venezuela “para que los de afuera vengan a invertir con las reglas del juego bien clara”, dijo.