Caracas. Analistas económicos han señalado que con un alto precio del petróleo en el escenario electoral pautado para 2010 el nivel de gasto del Gobierno se incrementaría en grandes proporciones a partir del mes de mayo.

Los resultados de la ejecución del Presupuesto durante los dos primeros meses dejan ver que el desembolso se llevó a un ritmo lento, pero las necesidades financieras de la administración central hicieron que el gasto se acelerara en el tercer mes del año.

Cifras suministradas por la Oficina Nacional del Tesoro, organismo adscrito al ministerio de Planificación y Finanzas, revelan que sólo en el mes de marzo el desembolso del Presupuesto alcanzó 10% mientras que en dos meses (enero y febrero) la ejecución fue de 12%.

El informe resalta que en ese bimestre de 2010 el gasto ejecutado fue de 25.084 millones de bolívares fuertes y en marzo los recursos alcanzaron 19.646 millones de bolívares fuertes.

A juicio del economista y profesor de la Ucab Gustavo Rojas, la mayor ejecución del gasto en marzo obedece a mejores ingresos para el país producto de una mayor cotización de los precios del petróleo. "Seguramente, se registraron o cobraron ya las facturas con un precio del petróleo más alto. En la medida en que avanza el año, la cesta venezolana se ha ido incrementando lentamente pero con una tendencia al alza. Lo más probable es que en abril habrá un mayor gasto que el mes anterior y así sucesivamente en el transcurso del año". Para el especialista José Manuel Puente, esto responde al "incentivo electoral del Gobierno".

Por otro lado, Rojas recordó que de nuevo el Gobierno subestimó el precio del petróleo que se estableció en el Presupuesto para el ejercicio fiscal de este año, el cual se fijó en US$40 el barril, mientras que actualmente el promedio de la cesta petrolera venezolana se encuentra en US$ 71.

Al respecto, indicó que con esta subestimación se entiende que el Gobierno va a gastar más de lo que presupuestó para 2010, ya que los ingresos serán muy superiores a los estipulados. No obstante, resalta que es difícil definir la estrategia de gasto del Gobierno, lo que genera incertidumbre sobre la viabilidad de la política económica.

"Cuesta un poco entender la estrategia del Gobierno; cuesta descifrar si es que no ha tenido dinero o lo tiene y se lo está guardando. Esto tiene que ver un poco con la opacidad de las cifras oficiales".

Desembolsos. Las cifras del despacho de las finanzas públicas destacan que entre enero y marzo de este año el gasto ejecutado asciende a 44.730 millones de bolívares fuertes, de los 164.986 millones presupuestados para el ejercicio fiscal de 2010. Los resultados del primer trimestre resaltan un desembolso de 22%.

Entre los organismos ministeriales con mayor ejecución presupuestaria se encuentran: Trabajo y Seguridad Social con 41% (Bs.F. 6.859 millones); Alimentación con 37% (Bs.F. 1.967 millones); Interior y Justicia con 26% (Bs.F. 22.659 millones); Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias con 25% (Bs.F. 1.062 millones) y Defensa, también con 25% (Bs.F. 6.564 millones).

No obstante, los despachos con mayores desembolsos son Interior y Justicia con 8.344 millones de bolívares fuertes; Educación con Bs.F. 6.754 millones; Trabajo y Seguridad Social con Bs.F. 4.766 millones, y Economía y Finanzas con 3.625 millones de bolívares fuertes.

Estos ministerios alcanzan un desembolso de Bs.F. 23.489 millones, lo que significa que 47,4% del Presupuesto fue destinado al gasto corriente, específicamente al pago de compromisos salariales de la administración pública.

Organismos dedicados al desarrollo productivo y de infraestructura como Industrias Básicas y Minería, y Energía y Petróleo han ejecutado sólo 2% del Presupuesto; mientras que Obras Públicas y Vivienda el 15%.

El gasto total de estos tres ministerios asciende a 2.610 millones de bolívares fuertes, lo que representa 5,84% de la ejecución durante el período.

Para el economista y profesor del Iesa José Manuel Puente, debido a la contracción del crecimiento económico y los incentivos electorales del Gobierno, es evidente que "tiene que arrancar la ejecución en los próximos meses, si es que no ha arrancado ya".

No obstante, considera que un mayor desembolso del gasto público se registrará a partir de mayo, junio y julio. "El Gobierno va a buscar el mejor momento político para generar ilusiones de armonía, a través de un dinamismo en términos presupuestarios y fiscales, justo en momentos previos a las elecciones".

Puente coincide en que con precios del petróleo por encima de los US$ 70 el Gobierno obtiene relativamente altos ingresos, por lo que "si quisiera, debería generar algún dinamismo en la ejecución presupuestaria".

Bondad de la devaluación. Analistas han destacado que con el ajuste cambiario decretado en enero las necesidades de financiamiento del Gobierno a través del endeudamiento serán menores en el transcurso del año. Pero la devaluación también contribuirá a mejorar las arcas de la Nación porque se recibirán mayores ingresos en moneda nacional.

José Manuel Puente sostiene que el Gobierno debe estar ya recibiendo esos recursos extras por devaluación. "Con el ajuste cambiario del 8 de enero, el Gobierno estaría incrementado más o menos en 30.000 millones de bolívares fuertes sus ingresos fiscales petroleros en el año. Ya en el mes de marzo y abril debería estar recibiendo ese incremento en los recursos, lo cual podría darle un mayor margen de maniobra fiscal".

Puente destacó que la devaluación podría disminuir un poco las necesidades de financiamiento en el transcurso de este año, pero cree que el Gobierno, igualmente, utilizará tanto los ingresos extraordinarios de la devaluación como del endeudamiento público, que por este año está establecido en 35.000 millones de bolívares fuertes.

"De esta manera, aumenta el nivel de ejecución presupuestaria a lo largo del segundo y tercer trimestre del año. Es decir, el ajuste disminuye las necesidades de financiamiento pero igualmente, dada la adversa coyuntura económica y la coyuntura electoral, creo que el Gobierno utilizará los dos mecanismos: devaluación y endeudamiento".

Gasto y recesión económica. El economista Gustavo Rojas destaca que el gasto ejecutado hasta ahora "al parecer, es aún insuficiente" porque no se observa un impacto importante en la liquidez monetaria. Es decir, no se registra un aumento significativo en el mercado monetario interno.

Recordó que antes de las elecciones regionales del año 2008, el Gobierno aumentó 4% en términos reales la cantidad de dinero en circulación en tan sólo un mes, observándose así el efecto monetario del gasto público que se realizó durante ese período.

"Si se ejecutó 22% del Presupuesto quizás no tiene efecto alguno en el mercado monetario porque se lo come la inflación. El Gobierno tiene que gastar más que la inflación para que se sienta realmente que hay un efecto del gasto público. Pero el problema es que a más gasto público más inflación, y las exigencias de la administración central serán cada vez mayores. Es una bola de nieve; se manda dinero a la calle; se crea cierto nivel de inflación la cual se come el poder adquisitivo del Gobierno y éste necesitará más para gastar", dijo.

Rojas considera que ante la recesión actual de la economía venezolana el gasto público no ayudará a salir al país de esa contracción. "La oferta se contrae cada vez más porque hay una destrucción de la actividad productiva y de la capacidad de producción del sector privado. Si aumenta la demanda por la vía del gasto público, lo que hará es generar inflación, pero no más bienestar ni recuperación de la economía".

Los gastos extras de la AN. La Comisión de Finanzas del Parlamento informó que en lo que va de 2010 se han aprobado 18 créditos adicionales por un monto de alrededor de 8.000 millones de bolívares fuertes.

Esta cifra significa un aumento significativo si se compara con los resultados del pasado año, cuando el Parlamento mantuvo el comportamiento restrictivo del gasto, al autorizar apenas cuatro solicitudes de recursos extrapresupuestarios que alcanzaron un monto de 500 millones de bolívares fuertes.

La crisis financiera mundial y la caída de los precios del petróleo obligó al Gobierno a recortar el Presupuesto a comienzos del ejercicio fiscal de 2009.