El gobierno venezolono busca dinero fresco y rápido. La necesidad de obtener recursos suficientes para cumplir con sus compromisos internos, parece ser el objetivo de una nueva emisión de bonos en bolívares.

El ministerio de Planificación y Finanzas anunció este lunes el inicio de la oferta especial de bonos de la deuda pública nacional por 3.500 millones de bolívares fuertes (US$814 millones), solamente para ser adquirida por el Banco Industrial de Venezuela (BIV) y el Banco del Tesoro.

"Esta oferta especial tiene como objetivo contribuir a la ejecución del Plan Estratégico de Negocios e Inversiones a ser implementado por el Banco Industrial de Venezuela y el Banco del Tesoro", se indicó en un comunicado.

El despacho de las finanzas públicas informó además que los recursos obtenidos a través de estos instrumentos de deuda pública, "estarán destinados al financiamiento de la gestión fiscal del ejercicio económico financiero para el año 2011".

La Ley de Endeudamiento Anual estableció para el actual período un monto de 40.500 millones de bolívares fuertes (US$9.419 millones), de los cuales Bs.F. 20.000 millones (US$4.651 millones) serán colocados en bonos para cubrir la gestión fiscal del Gobierno.

La mayoría de los recursos públicos que se obtienen a través del financiamiento interno, van destinados al gasto corriente, es decir, al pago de pasivos laborales y de compromisos contractuales.

Vía rápida. Analistas consultados explican que con esta oferta especial el Gobierno busca "saltarse" o "minimizar" los pasos a seguir en todo proceso de colocación de bonos.

"Es muy probable que quiera brincar todas las políticas internas que en materia de inversiones tiene toda institución financiera. Cualquier banco privado antes de adquirir un bono evaluaría su rentabilidad, su riesgo, si cuenta con la liquidez suficiente para participar, cuál es la fortaleza del título, de su valor de mercado y su autonomía financiera. Por supuesto, que ninguno de estos elementos los evaluará un banco público", refirió un analista que pidió mantener su nombre en reserva.

Sobre las condiciones financieras de esta emisión de deuda, se desconocen los términos, ya que no fueron dadas a conocer por el ministerio de Finanzas en su convocatoria.

Empapelado. El Banco Industrial de Venezuela es una entidad pública que ha quebrado en varias ocasiones, ha sido capitalizado por el Estado un sinnúmero de veces e intervenido a puertas abiertas por la Superintendencia Nacional de Instituciones del Sector Bancario.

Los analistas consultados sostienen que con esta oferta especial se incrementará la cartera de inversiones del BIV, la cual se ha mantenido en un monto mayor a los créditos que otorga.

"Es probable que el Banco Industrial reciba algunos depósitos a plazo en montos importantes, provenientes de ministerios y del gobierno central, para tener liquidez suficiente para adquirir esos bonos. Y algo más relevante de este tema es que lo está empapelando más", explicó uno de los analistas.

Destacan que tanto el BIV como el Banco del Tesoro ayudarán al Gobierno a obtener los recursos, incrementando su cartera de inversiones a costa de un activo con bajo rendimiento. "Toda institución bancaria debe cuidar la calidad de sus activos", afirman.

Explican además que la colocación no contribuye a mejorar el patrimonio del BIV, ya que no hace la acotación de que será utilizada para capitalizar a la entidad.

"El Gobierno puede hacer un aporte de capital a un banco público ya sea a través de recursos en efectivo o con una colocación de bonos, y este no es el caso del Banco Industrial", señalan.