Caracas. Los ingresos fiscales en el Zulia se contrajeron en 48,8% desde que fueron tomadas 105 empresas por Petróleos de Venezuela (Pdvsa), conexas a la actividad petrolera de la región.

El resultado, producto de una investigación efectuada por la Escuela de Empresarios y Emprendedores del Zulia, refleja que las zonas más afectadas por la toma de los activos de las compañías son los municipios Lagunillas, donde se estatizó 54% de las empresas; Simón Bolívar, donde el porcentaje nacionalizado fue de 6%; Valmore Rodríguez (5%); San Francisco y La Cañada (27%); y Cabimas (8%).

El impacto económico en el estado, uno de los principales del país, ha sido de dimensiones asombrosas, según el informe.

Las 5.800 compañías que prestaban servicios a las empresas expropiadas han visto decaer sus ingresos. Muchas han bajado santamaría, y se han puesto en juego cerca de 100.000 empleos indirectos.

El presidente de Fedecámaras Zulia, Néstor Borjas, asegura que de las 9.600 personas que trabajaban en las empresas tomadas por Pdvsa, no más de 2.600 lograron obtener la "ficha blanca", que entrega la estatal petrolera a sus trabajadores de nómina fija. Los restantes aún se mantienen como trabajadores a destajo.

El reporte señala, además, que la producción promedio de crudo del estado Zulia se fue en picada. Antes de la toma, el bombeo promediaba cerca de 1,07 millones de barriles por día, mientras que después de ella se contrajo a 850.000 barriles diarios.

La producción propia de Pdvsa pasó de 860.000 barriles por día a 650.000 barriles diarios, y la de las transnacionales de 210.000 barriles al día pasó a 200.000.

Las pérdidas diarias por la situación, según reseña el informe, se estiman en 442,3 millones de dólares mensuales, si se considera que las cotizaciones promedio del petróleo este año, hasta junio pasado, alcanzan los 70,21 dólares el barril.

Activos en desuso. La investigación calcula que no fueron 76 las empresas expropiadas, sino 105.

Los remolcadores tomados por Pdvsa ascienden a 97, de los cuales apenas 20 se encuentran trabajando. Las lanchas buzo absorbidas por el Estado suman 80, y están activas solo 16. Mientras que de las 30 gabarras expropiadas, la mitad está detenida.

El presidente de Fedecámaras Zulia, Néstor Borjas, asegura que los activos que no están en operación han sido convertidos en chatarra, por el mal uso o por la incapacidad de operarlos.

Pero estos no son todos los activos tomados por Pdvsa. Borjas sostiene que ha sido imposible inventariar la totalidad de ellos. Fuera de reporte están aún equipos de izamiento, grúas de 40, 200 y 250 toneladas, además de camiones.

Sobre el crudo derramado. Las empresas expropiadas eran las encargadas de hacer el mantenimiento a las tuberías del Lago de Maracaibo.

El dirigente gremial asegura que la falta de experiencia, prevención y mantenimiento fue la única y exclusiva razón por la que se produjo el derrame de petróleo en el Lago de Maracaibo, el 5 de junio pasado.

Las propias autoridades legislativas del estado Zulia han podido comprobar las fugas de gas y de petróleo en las zonas del vertido.

Pagos en veremos. Según empresarios afectados, Pdvsa se niega a honrar los compromisos pendientes, no solo por la prestación de servicios, sino por lo que corresponde a los activos expropiados.

Borjas afirma que el propio ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, dijo, en una de sus más recientes visitas al estado Zulia, que "a las empresas del Lago no se les cancelaría un centavo por ser golpistas".

El valor de los activos de las 105 empresas, entre transnacionales y locales, asciende -de acuerdo con el informe- a unos US$7.858 millones.

El documento señala que las empresas proveedoras de servicios todavía esperan pagos por unos US$600 millones, pendientes desde hace más de un año.

Los empresarios afectados solo esperan. Varios han enfermado y han muerto, luego de ver sus esfuerzos diluidos en una sola palabra: expropiación.

Cuenta Borjas que la situación humana es dramática. Las deudas asfixian a los despojados de sus bienes, mientras que la banca presiona y no otorga más financiamientos.

Esperan, con algo de fe a que el gobierno les compense parte de lo que les adeuda.

El gobierno no ha hecho contacto con el gremio nacional. Pero se sabe que las transnacionales han recibido pagos importantes, concluyó el dirigente.