Caracas. Venezuela inició este miércoles un plan de liquidación de divisas para que firmas extranjeras puedan repatriar capitales en medio de un férreo y prolongado control de cambio, que ha impedido a algunas trasnacionales rendir cuentas a sus casas matrices por más de cuatro años.

El país petrolero, que se encuentra sumido en una ola de preocupaciones por la ausencia por enfermedad del presidente Hugo Chávez, decretó un control cambiario en el 2003, luego de que una huelga que paralizó su industria petrolera derrumbara su economía aunada a una fuerte fuga de capitales.

Unas 33 empresas, entre las que destacan las filiales de las estadounidenses Kimberly Clark y Heinz, la japonesa Epson y Proagro, cuyo control accionario está en manos de AGP, una gran cooperativa cerealera con sede en Kansas, recibieron unos 100 millones de dólares, en la primera fase del programa.

"Paralelo a este acto se inicia una serie de reuniones (...) a los fines de identificar con estas empresas que hayan presentado y que tienen solicitudes por este concepto, los mecanismos y el cronograma mediante el cual se atenderán", dijo el presidente de la Comisión de Administración de Divisas, Manuel Barroso.

Una de las mayores firmas extranjeras en el país petrolero es la española Telefónica que espera poder sacar unos US$3.000 millones en ganancias hacia su casa matriz.

Una importante fuente de Gobierno vinculada con el plan dijo a Reuters que se elaboró un calendario de pagos para intentar cancelar la totalidad de las deudas en el transcurso del año.

"El plan autorizado por el presidente implicó una exhaustiva revisión (...) para verificar que efectivamente cada dólar que ustedes iban requiriendo se ajustara a la realidad, para no pagarles ni un centavo más, ni un centavo menos", dijo el vicepresidente Elías Jaua, quien agregó que hablaba en nombre del ausente Chávez.

El derrumbe de los precios del petróleo, la principal fuente de dólares del país, durante la crisis económica global de 2008 y 2009 llevó a mínimos la entrega de divisas por parte del Estado a importadores e industriales.

Este año el precio de la cesta local de crudo ha promediado 98 dólares y Venzuela ha liquidado unos US$11.500 millones mayormente para importaciones