Caracas. Venezuela lanzó este martes US$3.000 millones en un bono al 2022 con un precio del 100%, en una operación que recibiría una fuerte demanda, tanto del mercado interno sediento de dólares como de los inversores internacionales.

El "Bono Soberano Amortizable", primera emisión internacional del país petrolero en casi un año, aliviará la sequía de divisas entre empresarios e importadores y alejaría el riesgo de desabastecimiento a pocas semanas de unas elecciones legislativas clave para el presidente Hugo Chávez.

El papel será vendido a través del nuevo mecanismo cambiario con el que Chávez sustituyó al mercado paralelo de divisas y se podrán ingresar órdenes de compra hasta el viernes a mediodía (1630 GMT), mientras que el anuncio de los resultados está previsto para el lunes 16 de agosto.

Analistas prevén que los papeles tendrán una amplia demanda en el mercado interno, ya que permiten a los venezolanos obtener dólares al margen del control de cambios vigente, mientras que el cupón del 12,75% es atractivo para los inversores internacionales.

"Claramente, la demanda local para esta emisión será masiva debido a la alta demanda de dólares en el país y entre las multinacionales locales", dijo Bret Rosen, estratega de crédito de Standard Chartered para América Latina.

Tras devaluar en enero, el gobierno fijó dos tipos de cambio, uno de 2,6 bolívares por dólar para bienes de primera necesidad y otro de 4,3 bolívares para el resto, mientras que las empresas pueden hacerse con billetes verdes a unos 5,3 bolívares en el nuevo sistema cambiario oficial.

"La tasa de cambio implícita será de unos 4,9 bolívares por dólares, lo que se compara muy favorablemente con la última tasa de cambio en el mercado paralelo de 8,2 bolívares por dólar", dijo Alejandro Grisanti, analista de Barclays Capital.

Fitch Ratings dio al bono una calificación de largo plazo en moneda extranjera B-plus, asegurando que las relativamente laxas políticas económicas han impactado en las perspectivas de crecimiento, pero subrayando el bajo peso de deuda nacional y su probada intención de pago incluso en momentos de crisis.

Sed de dólares. La esperada emisión se produce antes de que los venezolanos renueven el 26 de septiembre la Asamblea Nacional, comicios en los que Chávez posiblemente retenga la mayoría parlamentaria pese a que la mala situación económica y la alta criminalidad están golpeando su popularidad.

"Asumimos que este tipo de cambio preferencial refleja una prioridad y un importante objetivo político para la administración Chávez de permitir a importadores volver a llenar los estantes antes de las elecciones", dijo Siobham Morden, analista de RBS Securities, que calculan un precio implícito en la emisión de 5 bolívares por dólares.

Además de surtir con dólares a particulares y empresas, el bono recogerá liquidez en bolívares, lo que podría atenuar las altas presiones inflacionarias en el país socio de la OPEP, que cerró el 2009 con la inflación más alta de la región.

La falta de dólares en un país que importa el 90% de lo que consume está exacerbando los problemas económicos, en medio de un control de cambios implementado por Chávez en el 2003 para evitar la fuga de capitales.

Sin embargo, Venezuela sigue sufriendo los coletazos de la crisis global, que derrumbó los precios del crudo y redujo drásticamente el ingreso de dólares a la nación sudamericana.

Veneconomia estimó que el bono operará entre 85-87% del valor facial en el mercado internacional, lo que le daría una rentabilidad del 15% y un tipo de cambio implícito de 5 bolívares por dólar.

"Eso refleja el serio deterioro de la deuda venezolana en el mundo", dijo la firma local, muy crítica con el gobierno.

El bono venezolano de referencia Global 27, que en el primer trimestre del año fue el cuarto más transado en los mercados emergentes, operaba el martes con una caída de 0,687 puntos a 72,563 y un rendimiento de 13,365%.

Expertos creen que el bono 2022 no será suficiente para saciar las necesidades de empresas, tanto para importar productos como para repatriar capitales, por lo que se esperan nuevas emisiones durante lo que resta del año.

El ministro de Finanzas, Jorge Giordani, dijo la semana pasada que Venezuela podría vender más deuda de acuerdo a lo estipulado en el presupuesto, que le permitiría al país lanzar unos US$1.500 millones adicionales.

Analistas creen que la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) también podría lanzar deuda en este ejercicio, pese a que el ministro de Energía ha negado esa posibilidad.

Venezuela vendió en octubre del año pasado casi US$5.000 millones en una emisión combinada al 2019-2024 a un precio del 140%.