La mayoría de los productos que son tomados en cuenta por el Banco Central de Venezuela para medir la inflación se encuentra bajo el régimen de control de precios.

La firma privada Ecoanalítica estima que 70% de la canasta que mide el Índice Nacional de Precios al Consumidor (Inpc) se encuentra regulado; “en otras palabras, el sector privado vive con un control de precios que desincentiva la producción en el país”.

Las economistas Lesner Castillo y Jessica Grisanti destacaron a través de un reporte que los controles de precios tienen su efecto en el sector microeconómico del país y ocasionan que la estructura de costos de las empresas se vea afectada.

“En la medida en que el Gobierno incremente los precios pero los mantenga por debajo de los costos, la generación de bienes y servicios se verá disminuida, incluso la empresa que esté bajo control de precios puede generar pérdidas, caso típico de muchas del sector de alimentos y medicinas”, aseguraron.

La inflación en Venezuela registra un aumento significativo en el último año, la cual alcanza una tasa de 63% hasta el mes de agosto, mientras que los niveles de escasez llegaron hasta 22% en febrero según los últimos datos oficiales disponibles.

Ecoanalítica cree que el sector microeconómico necesita ajustes de “gran profundidad”: “Es preciso que el Gobierno desregularice los procesos que solo generan retrasos”.