Venezuela terminará de pagar en febrero un crédito con China por US$4.000 millones que el país compensa con envíos petroleros, mientras se negocia otra renovación por el mismo monto, dijo el ministro de Finanzas, Jorge Giordani.

La estrategia de pagar el préstamo chino con crudo y derivados está golpeando las maltrechas finanzas de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que no estaría recibiendo compensación por los 430.000 barriles por día (bpd) que envía al gigante asiático para pagar intereses y servicio de deuda.

Con el nuevo préstamo, la inyección de dinero chino a la economía venezolana alcanzará unos US$32.000 millones.

Un diputado opositor reveló este mes un documento firmado por el ministro de Energía y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, en el que explica al presidente Hugo Chávez que el impacto financiero de estos créditos para la petrolera estatal será de US$18.430 millones este año.

"El volumen actual (de envíos) constituye un fuerte impacto financiero para Pdvsa (...) Además de no recibir ingresos por esos volúmenes, Pdvsa debe cubrir los costos de regalía, impuesto de extracción y costos de producción y refinación", dice Ramírez en el documento.

El ministro Giordani, sin embargo, no confirmó la autenticidad del documento y dijo que Ramírez acudirá la próxima semana a la Asamblea Nacional para explicar el alcance de los convenios con Pekín.

Mientras, Pdvsa se ha endeudado fuertemente en los últimos años ante sus necesidades de recaudar liquidez para gasto corriente. Tan sólo en el 2011, la estatal ha emitido bonos por unos US$10.500 millones y ha contraído otros créditos privados adicionales.

China se ha convertido en el principal prestamista individual de Venezuela, que recibió un primer crédito por US$4.000 millones de dólares en 2007 para constituir un fondo binacional con aportes de ambos países orientados a planes sociales, de infraestructura y comunicaciones.