Caracas. El petro, la moneda digital que impulsa el Gobierno de Venezuela, se ofrecerá en una primera etapa en dólares o en otras criptomonedas y no en la debilitada divisa local, informó este martes el jefe del ente encargado de regular esta actividad.

La decisión que tomó el equipo del presidente Nicolás Maduro busca capitalizar el éxito que han tenido las criptomonedas y obtener dinero fresco, ya que el país casi no tiene acceso a los mercados internacionales tras las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos.

"La venta de petros en la preventa y oferta inicial se va a realizar en divisas y en criptomonedas", informó Carlos Vargas, superintendente de criptoactivos y actividades conexas.

"No se va a realizar en bolívares en esta etapa... (porque) de otra forma no sería atractivo para traer divisas al país", agregó el funcionario durante una entrevista en la televisora estatal, sin dar más detalles de cómo ofertarán los primeros petros ni la fecha de la emisión inicial.

Un grupo de especialistas en criptomonedas que asesora al Gobierno habría recomendando ofrecer casi un 40 por ciento de los petros a emitir en una preventa inicial, de forma privada, y con descuentos de hasta 60%, según un documento visto por Reuters la semana pasada.

La oposición, que tiene la mayoría en el Congreso, aprobó declarar nula la emisión de unos 100 millones de petros, que el gobierno se propone respaldar con parte de las reservas de petróleo, al considerarla una forma ilegal de endeudamiento.

La oposición, que tiene la mayoría en el Congreso, aprobó declarar nula la emisión de unos 100 millones de petros, que el gobierno se propone respaldar con parte de las reservas de petróleo, al considerarla una forma ilegal de endeudamiento.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos advirtió la semana pasada a los estadounidenses que si deciden invertir en petros podrían violar las sanciones impuestas a Venezuela, que les prohíben adquirir nueva deuda del país sudamericano.

Vargas también aclaró que su organismo trabaja para otorgar todas las garantías a quienes desean minar otras criptomonedas en el país, pese a que en los últimos años algunas personas fueron detenidas y sus equipos confiscados por realizar esta actividad.

"Minar ya no será una actividad ilícita", dijo Vargas. "Hemos sostenido reuniones con el Tribunal Supremo de Justicia, para pedir el sobreseimiento de todas las causas (...) y que todas estas personas puedan quedar en libertad y los equipos que fueron retenidos sean devueltos", agregó.

Bajo un férreo control cambiario, algunos venezolanos han encontrado en la minería de criptomonedas una forma de subsistencia, pues el país tiene tarifas eléctricas muy económicas, y pueden vender las criptomonedas que producen en divisas por fuera del mercado oficial.