Río de Janeiro, EFE. El volumen de las ventas del comercio brasileño aumentó un 0,6% en enero con respecto a diciembre, cuando descendió un 0,4%, informó el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

En comparación con enero del año pasado, las ventas minoristas crecieron un 5,9%.

El resultado del sector en enero confirma que el consumo interno se mantiene como el principal motor de la economía brasileña y atenua los efectos de la crisis económica internacional, ya que la demanda interna compensa en parte la bajada de las exportaciones.

Las ventas del comercio minorista crecieron un 8,4% en 2012 pese a la desaceleración del crecimiento económico del país, que sólo fue del 0,9% el año pasado frente al 2,7% de 2011 y el 7,5% de 2010.

De los diez sectores comerciales analizados por el IBGE, siete registraron aumento de las ventas en enero con respecto a diciembre.

Los sectores que más crecieron fueron los de equipos y material para oficina e informática (18,5%), artículos de uso personal y doméstico (4,7%), artículos farmacéuticos, médicos y cosméticos (3,1%) y supermercados, alimentos y bebidas (1,4%).

Los tres sectores en que las ventas se retrajeron fueron muebles y electrodomésticos (-2,6%), vehículos, motocicletas y piezas de automóviles (-1,2%) y textiles, confecciones y calzados (-0,4%).

En comparación con enero del año pasado, todos los sectores registraron aumento de ventas en el primer mes de 2013 en el que destacaron las de supermercados, alimentos y bebidas, con una expansión del 3,4%.

"El crecimiento en las ventas de alimentos se debe al consecuente aumento de la masa salarial, así como a la estabilidad del empleo", según un comunicado del IBGE.

Según los datos del organismo, la tasa promedio de desempleo en Brasil en 2012 fue del 5,5% de la población económicamente activa, la menor desde 2002, en tanto que la renta promedio de los trabajadores en enero llegó a 1.820 reales (unos US$910), un 2,4% superior a la del mismo mes del año pasado.