Sao Paulo. Las ventas minoristas de Brasil crecieron un 6,7% en el 2011, una desaceleración frente al avance registrado el año anterior, ya que la inflación alcanzó un máximo en seis años y afectó el poder adquisitivo de los consumidores brasileños.

Las familias brasileñas fueron también golpeadas por los altos niveles de costosas deudas, después que el auge del crédito al consumidor impulsó el crecimiento de las ventas minoristas hasta un 10,9% en el 2010.

El aumento en las cuentas de las tarjetas de crédito frenó el gasto navideño entre los consumidores el año pasado.

El volumen de las ventas minoristas aumentó un 0,3% en diciembre frente a noviembre, mostraron el martes cifras de la agencia estatal de estadísticas IBGE, ligeramente por encima de una lectura mayormente plana esperada por analistas en un sondeo de Reuters.

El IBGE también revisó a la baja el aumento de las ventas en noviembre frente a octubre, al 1,2% en lugar del avance del 1,3% estimado inicialmente.

Las ventas minoristas en diciembre subieron un 6,7% frente al mismo mes del año anterior, según cifras del IBGE, más de la estimación mediana de un avance del 6,3% en un sondeo de Reuters.

El IBGE agregó que las ventas nominales, medidas por la facturación total y no ajustadas por inflación, subieron un 0,3 por ciento en diciembre frente al mes anterior y treparon un 10,1% frente al año pasado.

El volumen de las ventas minoristas, a diferencia de la facturación total mediante efectivo o tarjetas de crédito, excluye la inflación, lo que podría distorsionar las comparaciones.