Río de Janeiro. Las ventas minoristas de Brasil desaceleraron su crecimiento en noviembre frente a octubre, debido a que una fuerte carga de deuda limitó la capacidad de los consumidores para realizar grandes compras, en medio de una débil recuperación de la economía.

Las ventas al por menor subieron un 0,3% en noviembre frente a octubre, y crecieron un 8,4% en la comparación con el mismo mes del 2011, informó el martes el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Analistas consultados por Reuters habían previsto una expansión mensual de un 0,2% en noviembre y una interanual de un 8,3%.

En octubre, las ventas minoristas habían subido un 0,8% frente a septiembre.

La demanda de los consumidores mantuvo a Brasil fuera de la recesión el año pasado, gracias a un bajo desempleo, un alza de los salarios y tasas de interés en mínimos. Sin embargo, las familias brasileñas están gastando más que nunca para cumplir con los pagos de sus deudas, lo que ha recortado la demanda por bienes duraderos.

Las ventas de muebles y electrodomésticos bajaron un 0,2% en noviembre frente al mes anterior, pese a que se prorrogaron exenciones tributarias para estimular el consumo y la fabricación local.

Una medición más amplia, que incluye materiales de construcción y automóviles, cayó un 1,2% en el mes, porque las compras de vehículos se redujeron un 5% debido a que los consumidores habían adelantado sus adquisiciones al mes anterior anticipándose al fin de beneficios tributarios.

Las previsiones para el resultado mensual en el sondeo de Reuters habían oscilado entre un alza de un 0,7% y una baja de la misma magnitud. Para la comparación con el año pasado el rango de pronósticos fue de un crecimiento de 5,2% a uno de 9,1%.