Sao Paulo. Las ventas minoristas en Brasil crecieron más de lo esperado en julio por segundo mes consecutivo, según datos divulgados el jueves, ya que la demanda interna contribuyó a una incipiente recuperación en la sexta economía del mundo.

Los volúmenes de ventas minoristas aumentaron un 1,4% en julio respecto a junio, dijo este jueves la agencia de estadísticas oficial IBGE.

Las previsiones eran que las ventas se elevaran un 1%, según la mediana de 26 economistas consultados en un sondeo de Reuters, cuyos pronósticos fluctuaron entre 0% y un incremento del 1,9%.

La economía más grande de América Latina ha dependido de su vasto mercado de consumo para evitar una recesión en el último año. El bajo desempleo y las exenciones tributarias también han impulsado las ventas de automóviles y electrodomésticos.

Pero los crecientes niveles de endeudamiento de las familias han dividido a los economistas a la hora de pensar sobre cuánto tiempo más los consumidores brasileños podrán seguir apuntalando el crecimiento económico.

Los artículos de oficina lideraron el incremento de las ventas de julio tras un brusco descenso en junio y el rubro indumentaria repuntó por segundo mes consecutivo.

Según la revisión de datos anteriores, los volúmenes de ventas crecieron un 1,6% en junio respecto al mes anterior, por encima de la cifra original de un 1,5%.

Las ventas minoristas de julio aumentaron un 7,1% respecto al mismo mes del año pasado, agregó IBGE, poco más que el 6,9% estimado en el sondeo, donde las previsiones estuvieron entre un alza del 5% y del 10%.