Sao Paulo. Los volúmenes de ventas minoristas de Brasil permanecieron inesperadamente planos en diciembre frente al mes anterior, lo que sugiere que la fiebre de compras que ayudó a elevar los precios al consumidor podría estar menguando.

Se esperaba que las ventas minoristas se incrementaran un 0,6% en diciembre frente a noviembre, según la mediana de las estimaciones de 11 economistas consultados por Reuters, cuyas previsiones oscilaron entre un resultado estable a un aumento del 2%.

Frente a diciembre del 2009, las ventas minoristas del último mes del año pasado treparon un 10,1 por ciento, agregó el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), menos que el 11% que estimaban los economistas. Las previsiones fluctuaron entre un avance del 9,65% al 12,10%.

Los rendimientos de los contratos futuros de tasas de interés bajaron durante los primeros negocios de la mañana, a medida que los inversores rebajaban sus apuestas sobre un ciclo de alzas de la tasa de interés.

El rendimiento del contrato para enero del 2013, uno de los más activos de la mañana, caía a un 12,86%, desde un 12,89% este lunes.

Los consumidores brasileños aprovecharon el año pasado un crédito relativamente barato y el aumento de salarios en un ajustado mercado laboral para entregarse a una fiebre de compras.

Analistas sostienen que eso ayudó a la economía local a crecer un 7% o más el año pasado, además de llevar a la inflación del 2010 a su máximo nivel en seis años.

El gobierno tiene una meta de inflación del 4,5% anual para el 2011, con una tolerancia de más o menos dos puntos porcentuales, y el Banco Central elevó la tasa de interés referencial, Selic, a un 11,25% desde un 10,75% en enero para intentar contener la inflación.

Los consejeros del Banco Central se reunirán nuevamente el 1 y 2 de marzo para determinar si suben o no la tasa de interés, que ya es una de las más altas del mundo.

Las ventas nominales, medidas por la facturación total de ventas y no ajustadas por inflación, aumentaron un 1% mensual en diciembre y un 15,6% en la comparación interanual.

Los volúmenes de las ventas minoristas, a diferencia de la facturación total mediante efectivo o tarjetas de crédito, excluyen la inflación que podría distorsionar la comparación.

Las ventas minoristas de Brasil treparon un 10,9% en el 2010 frente al 2009, el mayor incremento de ese tipo desde el 2001.