Santiago. Chile debería considerar el control de capitales si el alza de las tasas de interés en el país impulsa el flujo de dinero desde el extranjero, dijo el vicepresidente del banco central, Manuel Marfán, en una entrevista publicada este domingo.

La postura de Marfán contrasta con las declaraciones efectuadas por el presidente del banco central chileno, José De Gregorio, respecto a que el control de capitales no ha sido efectivo históricamente y que cualquier implementación eventual de esta herramienta necesitaría un cuidadoso estudio.

El peso chileno ha recuperado la mayor parte del terreno que perdido cuando el banco lanzó su programa de intervención de US$12.000 millones en enero para frenar la apreciación de la moneda, que nuevamente se sitúa cercana al máximo de tres años.

El banco central también dijo el mes pasado que permitiría a más extranjeros que emitan bonos en pesos en el mercado interno, a medida que busca la manera de luchar contra la apreciación de la moneda local.

Sin embargo, De Gregorio dejó clara que la principal prioridad del banco es combatir las presiones inflacionarias y no tanto preocuparse del peso.

"Eventualmente se debe estudiar el uso de los controles de capital", dijo Marfán este domingo en una entrevista al diario El Mercurio, donde expresó que ve un riesgo asociado a los flujos de capitales extranjeros atraídos por el alza de las tasas de interés en Chile.

"Un eventual regreso de los controles de capitales es la última de las opciones. A mi juicio, por ahora, los controles de capitales no son necesarios, pero si son un instrumento que debería estar disponible", agregó.

El ministro de Hacienda chileno, Felipe Larraín, afirmó que el gobierno no tiene planes de imponer el control de capitales, afirmando su escepticismo con respecto a esta medida, pero que sí recortará el gasto fiscal en 2011.

"El ministro de Hacienda es tremendo economista, me siento incluso amigo de el, pero me gustaría saber por qué no deben usarse controles de capitales en el evento de que haya flujos de capitales difíciles de manejar", aseguró.

Chile es una de las economías emergentes como Brasil y China que han elevado sus tasas de interés este año para combatir la inflación impulsada por el aumento de los precios de las materias primas y de los alimentos.

Chile ha evitado optar por el control de capital efectuado por Brasil para contrarrestar los flujos de capital especulativo, una medida que según el Fondo Monetario Internacional no es un sustituto para "medidas fundamentales", tales como la política monetaria.

El banco central de Chile subió su tasa de interés el martes a 4,5%, el máximo en dos años, con el objetivo de combatir las presiones inflacionarias. La entidad dijo que esta no sería un alza aislada.

Los mercados financieros apuestan que tras el incremento de 50 puntos base de este martes, la próxima alza sea de 25 puntos base.