En el 2016, cuando se cumplían 10 años de la llamada guerra contra las drogas, por primera vez desde el 2012 México presentó un deterioro en los factores que impulsan la paz, de acuerdo con el Índice de Paz México (IPM), elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP).

De acuerdo con investigadores del IEP, durante el año pasado el nivel de paz en el país se deterioró en 4,3% y el impacto pudo haber sido mayor de no haber sido por las leves mejoras en los niveles de delitos con violencia, que disminuyeron en 9%, y por el avance en la implementación de la reforma al sistema de justicia

El IEP recoge que el año menos pacífico para México ha sido el 2011, cuando la actividad de las Fuerzas Armadas alcanzó su punto máximo y la tasa de homicidio se duplicó con respecto a la del 2006.

Para el 2012 el país empezó a mostrar mejoría, cuya tendencia se mantuvo durante los siguientes años. Sin embargo, en el 2016 la tasa de homicidio aumentó 18% y se incrementó el uso y disponibilidad de armas de fuego, lo cual redujo los niveles de paz.

El trabajo del think tank líder del mundo, dedicado a desarrollar métricas para analizar la paz y cuantificar su valor económico, arroja un análisis en México con resultados mixtos, pues, a pesar del deterioro en el 2016, sigue siendo casi 14% más pacífico en el 2016 que en el 2011.

Los altos niveles de violencia tienen un impacto de 18% en la economía del país, es decir, 3,07 billones de pesos (US$164.027.000.000), que equivalen a 25.130 pesos (US$1.343) por persona. Ello por los costos directos e indirectos que provoca la contención de los actos agresivos. En algunos estados el impacto es mucho mayor; por ejemplo, en Colima, es de casi 66.500 pesos (US$3.553).

A través del documento, el instituto enfatiza que las empresas se ven afectadas también por la violencia. La industria privada identifica a la inseguridad y delincuencia como su principal preocupación, muy por encima de temas como impuestos y corrupción.

El estado más pacífico en el 2016 fue Yucatán, seguido por Nayarit, Tlaxcala, Hidalgo y Coahuila; en tanto, el menos pacífico fue Guerrero —lo cual sucedió por cuarto año consecutivo—, seguido por Colima, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur.

El trabajo del think tank líder del mundo, dedicado a desarrollar métricas para analizar la paz y cuantificar su valor económico, arroja un análisis en México con resultados mixtos, pues, a pesar del deterioro en el 2016, sigue siendo casi 14% más pacífico en el 2016 que en el 2011. Así, 21 de las 32 entidades registraron avances.

Además, la tasa de delitos con violencia se encuentra en su menor nivel en 14 años, mientras que la de homicidio es 16% menor que en el 2011. “Los crímenes de la delincuencia organizada llegaron a su nivel más bajo en una década, volviendo a los niveles previos a la guerra contra las drogas. La tasa de delitos con arma de fuego fue 10% menor que en el 2011, aun cuando las últimas tendencias señalan un incremento en la compra de armas”, se lee en el texto.

Al contrastar la información con los datos obtenidos a nivel internacional, México se encuentra en el lugar 140 de los 163 países medidos en el Índice de Paz Global.

El país se ubica sólo por arriba de India, Egipto y Venezuela y hasta el final del ranking regional, donde fue clasificado como América Central y el Caribe, esto debido al gran número de personas desaparecidas por la guerra contra las drogas. El reporte también destaca que México fue uno de los países que más aumentaron el número de muertes debido a conflictos internos, junto con Siria, Irak, Nigeria y Afganistán.

Corrupción, aún con índices altos. La Paz positiva en el país ha mejorado en el último año, aunque de manera desigual, expone el Instituto para la Economía y la Paz (IEP) en su más reciente informe sobre el Índice de Paz México.

El IEP, a través del estudio, explica las posibles tendencias de la paz y consiste en observar los avances en cuanto a Paz Positiva, lo que incluye actitudes, instituciones y estructuras que crean y sostienen a sociedades pacíficas. Este indicador se compone de ocho pilares que describen los factores que se vinculan más estrechamente con las sociedades pacíficas.

El análisis de las tendencias hacia el 2016 resaltan que los avances en la materia más significativos se manifiestan en los pilares del entorno empresarial sólido y altos niveles de capital humano.

Si bien hubo mejoras en libre flujo de información, distribución equitativa de recursos y aceptación de los derechos de los demás, “la violencia contra periodistas sigue siendo un riesgo para el libre flujo de información”, advierte el think tank.

En paralelo, pese a los avances en materia del buen funcionamiento del gobierno y bajos niveles de corrupción, este proceso ha ocurrido a un ritmo moderado. De acuerdo con las cifras expuestas, del 2011 al 2016, un promedio de 13% personas manifestaron menores niveles de percepción de corrupción en todas las instituciones judiciales y policiales.

No obstante, los niveles de esta mala práctica siguen siendo demasiado altos, muy por arriba de los pares internacionales de México.