Sala de Inversión.com El objetivo de Wall Street este mes que comienza, es dejar atrás los tropiezos del mes pasado derivados de la pérdida de efervescencia de la economía estadounidense.

El renovado voto de paciencia sobre las tasas de interés ejercido por la Reserva Federal hace unos días tampoco fue suficiente para evitar la mayor ola de ventas de dos días en un año en el índice Dow Jones. El hundimiento del petróleo y un dólar más fuerte contra monedas como el euro o el yen están teniendo un impacto notable en el lucro de las empresas multinacionales.

Asimismo, la depreciación de las materias primas, la preocupación de que EEUU no será inmune a la debilidad de otras grandes economías, la caída en el consumo en diciembre, principal motor del PIB, y el renovado argumento sobre la potencial salida de Grecia de la eurozona, son algunos factores que evidencian que las cosas no van tan bien, justificando la aversión al riesgo arraigada en los mercados desde el comienzo de 2015.
Sin embargo, aún queda este año por delante, y con una Fed paciente y otros bancos centrales contribuyendo a la liquidez mundial, el dinero en busca de atractivos rendimientos podría posicionarse de nuevo en la renta variable, si apoyan las perspectivas de crecimiento.

Además de los balances financieros entre los que destacan General Motors, la empresa de mensajería UPS, las empresas de medios y entretenimiento News Corp. y Walt Disney, o la farmacéutica Merck, en los próximos días se pasará revista al desempleo – pilar de la agenda macroeconómica semanal – con dos datos clave: la tasa de desempleo que publica el Departamento de Trabajo el viernes, que de acuerdo con el consenso del mercado bajará una décima a 5,5% recibiendo el apoyo de la creación de 231.000 puestos de trabajo en enero, y el informe de creación de empleo del sector privado de la firma ADP que se conocerá el miércoles.

Otras cifras importantes son los ingresos y gastos personales para los que se prevé un 0,2% y -0,3%, respectivamente, en diciembre; las ventas de vehículos que posiblemente alcancen 16.9 millones de autos en enero, y el ISM de manufacturas, con una lectura estimada del 55,5% que igualaría la del mes previo. Adicionalmente, en el ámbito fabril se contará con los pedidos a fábrica con una contracción anticipada de 0,5% en diciembre y el PMI de manufacturas de enero.

La caída global en los precios del petróleo y una menor necesidad de importar crudo del extranjero ayudarán a disminuir el déficit comercial de Estados Unidos con el resto del mundo a 36.800 millones de dólares en diciembre, su nivel más bajo en más de un año.

Por otra parte, la eficiencia de los trabajadores estadounidenses se verá reducida al 1% en el cuarto trimestre, frente al 2,3% de la productividad del tercer trimestre, en tanto los costes laborales por unidad de producción subirán al 1,3% desde -1%.

Tampoco habrá que olvidar el gasto en construcción y su posible impacto en el sector inmobiliario, cuyo pronóstico apunta a un incremento de 0,7% en diciembre, ni el ISM de Servicios, previsto en enero en el 56,8%, un 0,6% por encima de diciembre.