De acuerdo con datos del informe sobre riegos globales 2013 elaborado por el Foro Económico Mundial, las diferencias de ingresos serán el mayor riesgo durante los próximos diez años en América Latina.

Según el informe, los encuestados en la región también incluyeron entre los cinco mayores riesgos globales la ineficacia de las políticas contra la droga, la omnipresente y arraigada corrupción, la crisis en el abastecimiento de agua y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, con lo que reflejan un conjunto de prioridades ligeramente distinto a los resultados de una encuesta a nivel mundial entre más de mil expertos y dirigentes industriales.

Asi las cosas, se considera que el mundo corre mayores riesgos a medida que se prolonga la crisis financiera, desviando la atención del cambio climático en un momento en que aumentan los fenómenos meteorológicos anormales. En general, el informe destaca las graves diferencias de ingreso, seguidas de los desequilibrios fiscales crónicos como los dos mayores riesgos existentes a nivel mundial, lo que refleja la actual preocupación por la deuda soberana y unas perspectivas ligeramente más pesimistas en general para los próximos diez años.

Tras un año marcado por fenómenos climáticos extremos, desde el huracán Sandy hasta las inundaciones en China, los encuestados calificaron el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero como el tercer mayor riesgo global en general, mientras que la falta de adaptación al cambio climático se considera el riesgo ambiental que puede tener los efectos más devastadores en el próximo decenio.

"Estos riesgos globales son ante todo una advertencia para la salud de nuestros sistemas más críticos", advierte Lee Howell, editor del informe y director Ejecutivo del Foro Económico Mundial. "La resiliencia nacional a los riesgos globales debe ser una prioridad para que los sistemas críticos sigan funcionando incluso tras un trastorno importante", añade.

Axel P. Lehmann, director de Riesgos del Zurich Insurance Group, dijo que: "Ante el creciente costo de fenómenos como la supertormenta Sandy, las enormes amenazas a los países insulares y comunidades costeras y la falta de solución a las emisiones de gases de efecto invernadero, la advertencia resulta evidente. Es hora de actuar".

El informe sobre riesgos globales 2013 analiza los tres principales riesgos que preocupan a nivel mundial:

La salud y la complacencia. Los grandes avances de la medicina han hecho que el mundo caiga en una peligrosa complacencia. La creciente resistencia a los antibióticos podría llevar a nuestros sistemas de salud, que ya soportan una carga excesiva, al borde del precipicio, al tiempo que un mundo hiperconectado propicia la propagación de pandemias. Este riesgo se basa en las conexiones que existen entre la resistencia a los antibióticos, las enfermedades crónicas y las deficiencias del régimen internacional de propiedad intelectual, por lo que se recomienda más colaboración internacional y nuevos modelos de financiación.

La presión sobre la economía y el medio ambiente. Los graves riesgos socioeconómicos están desbaratando los esfuerzos por hacer frente a los retos del cambio climático. Los sesgos cognitivos inherentes hacen que la comunidad internacional se muestre reacia a enfrentar una amenaza a largo plazo como esta, a pesar de los recientes fenómenos meteorológicos extremos. En un momento de cambios estructurales en la economía y el medio ambiente, este caso de riesgo se centra en nuevos enfoques para realizar las inversiones estratégicas necesarias para evitar las hipótesis más desfavorables para ambos sistemas.

John Drzik, director ejecutivo de Oliver Wyman Group, que forma parte de Marsh & McLennan Companies, dijo que "dos tormentas, la ambiental y la económica, se encuentran ahora en curso de colisión. Si no asignamos los recursos necesarios para mitigar el creciente riesgo de fenómenos meteorológicos extremos, la prosperidad a nivel mundial de las futuras generaciones podría verse amenazada. Los dirigentes políticos, los líderes empresariales y los científicos deben unir esfuerzos para hacer frente a estos riesgos complejos".

David Cole, director de riesgos del Grupo Swiss Re, afirmó, “desgraciadamente, la lucha contra la crisis económica y la crisis del cambio climático ya no se considera una sola cosa, sino que se cree que es necesario elegir entre una o la otra. La idea de que no podemos encontrar soluciones para ambas ha ganado terreno. Sin embargo, debemos ir más allá de este enfoque compartimentado. Así pues, ya que una gestión de riesgos inteligente consiste en adoptar una posición holística ante las situaciones, debemos hacer lo mismo en lo que se refiere a los retos económicos y del cambio climático a los que nos enfrentamos".

Incendios digitales. Desde la invención de la imprenta hasta la aparición de Internet, siempre ha sido difícil predecir la influencia que tendrán las nuevas tecnologías en la sociedad. Aunque ha sido una fuerza positiva en muchos sentidos, la democratización de la información también puede tener consecuencias volátiles e impredecibles, como los disturbios provocados por la difusión de una
película contra el islam en YouTube. A medida que desaparece la función tradicional de guardián que cumplen los medios de comunicación, este caso de riesgo considera la forma en que la conectividad permite la propagación de "incendios digitales" y se pregunta qué se puede hacer para extinguirlos.