Tokio. El yen tocó un mínimo en 10 meses contra el euro en Asia y su peor cotización en seis semanas frente al dólar, con los operadores viendo una mayor debilidad para la moneda japonesa por el aumento de la disparidad de la rentabilidad.

El yen se vio presionado por los comentarios de un funcionario de la Reserva Federal estadounidense que parecían indicar que la entidad subirá sus tasas de interés de interés antes que el Banco de Japón (BOJ, por su sigla en inglés).

Es probable que el BOJ quede rezagado en las subidas de tasas de interés que se prevé introduzcan los bancos centrales, particularmente teniendo en cuenta el devastador terremoto del 11 de marzo.

Estas expectativas podría reavivar el interés por las operaciones de "carry", el endeudamiento en monedas de baja rentabilidad para invertir en activos con tipos más altos.