Bruselas. La inflación de la zona euro subió en febrero a su mayor nivel desde octubre del 2008 y por sobre la meta del Banco Central Europeo, por lo que probablemente el BCE intensifique su retórica contra la inflación.

La oficina de estadísticas de la Unión Europea, Eurostat, estimó este martes que los precios al consumidor en los 17 países que utilizan el euro subió un 2,4% a tasa anual en febrero, en línea con la previsión de un sondeo de Reuters a economistas, tras un alza de un 2,3% en enero.

El BCE quiere mantener la inflación cerca pero bajo el 2%.

No se entregaron cifras mensuales ni desgloses de la estimación anual de Eurostat, pero los economistas culparon principalmente a la elevada inflación de la energía y los alimentos.

Los futuros del crudo Brent tocaron los US$119,79 por barril el jueves pasado, su mayor nivel desde agosto del 2008, por preocupaciones de que las permanentes tensiones en Oriente Medio y el norte de Africa puedan amenazar la oferta de petróleo.

Christoph Weil de Commerzbank en Fráncfort comentó que espera que la inflación alcance el 2,5% en marzo.

"El BCE se puso nervioso (por las tendencias inflacionarias) y reaccionó de manera verbal. Faltan unos pocos meses para un eventual incremento de tasas (de interés)", indicó.

Por otra parte, Martin van Vliet, economista de ING, expresó que hay paralelismos con el periodo del 2004 al 2005, cuando el BCE comenzó una serie de alzas de tasas desde una tasa de refinanciamiento mínimo de un 2%.

"Es una reiteración del 2005 y al final les tomó algunos meses antes de que jalaran el gatillo. Sigo inclinado a pensar que subirán las tasas hacia fines del otoño boreal", mencionó.

Los economistas encuestados por Reuters creen que el BCE mantendrá las tasas al menos hasta octubre, aunque los mercados financieros esperan un alza antes desde su mínimo récord de un 1%.

Además, Eurostat reportó el martes que el desempleo de la zona euro en enero cayó por debajo de un 10 por ciento por primera vez desde diciembre del 2009.

Eurostat estimó que 15,8 millones de personas estaban desempleadas en la zona euro en enero, 72.000 menos que en diciembre.