El Fondo Monetario Internacional (FMI), reiteró que el presupuesto general de la república de Honduras de 2011, debe focalizarse en áreas de inversión pública y que debe reducirse el gasto corriente.

La información referida fue brindada ayer por la secretaria de la Presidencia y coordinadora del gabinete Económico, María Antonieta de Bográn, luego de reunirse con la misión que arribó al país el pasado lunes.

"Se ha pedido que se reduzca la masa salarial y que se eleve la inversión en los ámbitos social, productivo y de infraestructura pública", indicó.

Según la funcionaria, estos temas se analizan con el Fondo. Además se discute con los diputados integrados a la comisión legislativa del presupuesto la ampliación la base tributaria y el mejoramiento de la gestión en la captación de ingresos.

Al final de este año no se recaudó lo esperado debido a los efectos de la recesión económica derivada de una crisis financiera internacional y una crisis política local.

"La idea es mantener las finanzas públicas en una ruta de sanidad y con un uso eficiente del gasto para que redunde en beneficio de la inversión social y el crecimiento económico", indicó.

Con el Fondo Monetario, amplió, también se analiza cómo cerrar un año que ha sido "terriblemente difícil".

La funcionaria adelantó que durante el próximo año se desarrollará la base central del acuerdo con el FMI: se debe mantener en determinados niveles el gasto público.

Más dinero. La ministra de la Presidencia reconoció que el presupuesto de su secretaría para 2011 contempla un incremento de 2.000 millones de lempiras (US$103 millones).

"Este aumento no es para pagar burocracia sino para focalizarlo en el pago del bono 10.000, que beneficiará en 2011 a unas 300.000 familias", indicó.

El bono 10.000 busca contribuir en el mejoramiento de las condiciones de salud, educación y alimentación de las familias más pobres del país.

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), seis de cada diez hondureños son pobres.