Hong Kong. Las bolsas asiáticas cerraron a la baja este martes, arrastradas por las acciones chinas, que cayeron tras reportes de que Pekín no relajará su control estricto sobre el mercado inmobiliario en el corto plazo.

El foco durante gran parte de la sesión estuvo puesto en el volátil mercado bursátil chino.

El regulador bancario chino dejó pocas dudas acerca de que los esfuerzos por controlar la especulación en el mercado inmobiliario seguirán firmes pese a reportes periodísticos de que las restricciones para el sector cederían en algunas ciudades.

Eso ayudó a disparar alguna toma de beneficios en las bolsas asiáticas tras tres días de ganancias.

"La visión de que los chinos no aflojarán las restricciones en el mercado inmobiliario borró parte del buen ánimo, y los mercados habían estado subiendo algunos días, así que hubo un poco de corrección", dijo Lorraine Tan, directora de investigación en Asia de Standard & Poor's.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas caía 0,7% tras las subidas de la primera parte de la sesión.

El índice compuesto de Shanghái cayó 1,6%, llevando sus pérdidas en lo que va del año al 25% y manteniéndose como el índice bursátil de peor comportamiento en Asia.

El Hang Seng de Hong Kong retrocedió 0,18% pese a la fortaleza de las acciones de firmas financieras, contrarrestada por los descensos en títulos de energéticas y de empresas de servicios públicos.

El Nikkei de la bolsa de Tokio cerró con una baja de 0,11%, también tras registrar ganancias tempranas. El índice nipón está teniendo dificultades para superar su promedio de movimiento de 25 días, un indicador técnico usado por inversores domésticos.

Aunque los resultados de Alcoa el mayor productor de aluminio de Estados Unidos,  superaron las expectativas de Wall Street, muchos inversores anticiparon que los pronósticos de utilidades serán revisados a la baja dadas las expectativas de una desaceleración en la actividad económica en Estados Unidos y China.

La temporada de resultados corporativos comenzó oficialmente este lunes en Estados Unidos, y el foco está puesto ahora en los reportes de JPMorgan (jueves) y General Electric (viernes).

En los mercados de divisas, la clave era la cautela. El euro se mantuvo estable a 1,2595 dólares durante la sesión en Asia, pero cayó a 1,2532 dólares luego de que la agencia Moody's rebajó la nota de la deuda portuguesa.