Seúl. El Grupo de las 20 naciones desarrolladas y emergentes analizará formas para enfrentar la escalada de los precios de los alimentos, que ha avivado el temor a una crisis alimentaria como la del 2008, mientras que algunos países asiáticos intentaban transmitir confianza a los consumidores.

Los precios de los alimentos subieron a un máximo histórico el mes pasado, al superar los niveles que en el 2008 generaron saqueos en varios países, y los precios de varios granos considerados clave podrían escalar aún más, según dijo esta semana la agencia alimentaria de Naciones Unidas.

La principal preocupación de los gobiernos es que, si no se contienen, los precios de los alimentos generarán inestabilidad social y económica, lo que avivaría la inflación, el proteccionismo y los disturbios.

Además, el alza de los precios de los alimentos podría convertirse en un revés para la recuperación de la crisis financiera al reducir el presupuesto de los consumidores de economías emergentes clave que han encabezado el crecimiento global.

Las conversaciones grupales en el G20 ya se iniciaron, en busca de mejorar la cooperación global para resolver los problemas de seguridad alimentaria antes de la reunión que se realizará este año en París, dijo Rhee Chang-yong, quien representa a Corea del Sur en el G20.

"Francia está enfatizando la seguridad alimentaria. Como ex anfitrión del G20, nos gustaría que se hiciera frente a los problemas de volatilidad de los precios", dijo Rhee.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha pedido al Banco Mundial que lleve a cabo una investigación urgente sobre el impacto de los precios de los alimentos antes de la próxima reunión del G20, dijo una fuente familiarizada con el tema.

El año pasado, los precios de los futuros de trigo subieron un 47%, por una serie de sequías en Rusia y en sus vecinos del Mar Negro, mientras que el maíz estadounidense avanzó más de un 50% y la soja estadounidense trepó un 34%.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) dijo este miércoles que los precios del azúcar y la carne subieron a su mayor nivel desde que empezó a compilar los datos en 1990, mientras que el trigo, el arroz y el maíz están en su mayor nivel desde la crisis del 2008.

Durante esa crisis se produjeron saqueos en países tan distantes como Egipto, Camerún y Haití.

Los precios de las importaciones se dispararon, lo que ha llevado a las balanzas comerciales de varios países a un profundo y costoso déficit. Varias naciones de Asia impusieron restricciones a las exportaciones de arroz.

Sin embargo, Robert Prior-Wandesforde, economista de Credit Suisse en Singapur, dijo que se necesitarían más shocks climáticos para impulsar los precios de las materias primas muy por encima de los actuales niveles.

"Los ratios estimados de existencias sobre el uso tanto globales como de los países exportadores de trigo y arroz son considerablemente mayores hoy que en 2007-08, lo que hace improbables los déficits y las drásticas prohibiciones sobre las exportaciones", dijo el especialista.

Sin embargo, Prior-Wandesforde pronosticó que la inflación por alimentos en Asia, excluyendo a Japón, subiría a un 15 por ciento a mediados de año, desde el 9,5% de noviembre, lo que sumaría presión por mayores tasas de interés y sobre las monedas.


Pimientos, cebollas y arroz

En Indonesia, un salto en los precios de los pimientos en el último año ha destacado en la escalada de los alimentos, que ha llevado a la inflación del país cerca de su mayor nivel en 20 meses.

Tailandia, el mayor exportador mundial de arroz, intentó generar confianza, luego de que el ministro de Comercio, Porntiva Nakasai, dijo a periodistas que el país mantenía sus exportaciones de arroz en el 2011 en entre 9 millones y 9,5 millones de toneladas.

Filipinas, el mayor importador de arroz, dijo que reduciría sus importaciones, lo que aliviaría las preocupaciones sobre las existencias globales del grano.

En tanto, India inició negociaciones con Pakistán para reanudar las compras de cebolla, cuyo precio ha disparado protestas en el pasado.

Varios países asiáticos, como India y China, han visto un salto en los precios de los alimentos a dos dígitos porcentuales. China ha impuesto controles de precios para intentar asegurar la estabilidad a sus consumidores, mientras que Etiopía anunció medidas similares el viernes.