El gobierno colombiano negocia un TLC con Corea, el cual se llevaría a cabo a finales de enero del próximo ejercicio en Washington.

En ese sentido, empresarios y gobierno, ven en ese acuerdo, posibilidades de exportación al país asiático y de inversión de capitales coreanos en el país cafetero, lo cual se podría traducir en generación de empleo, consigna Portafolio.

El sector automotor en tanto, considera que el acuerdo, del cual ya van cuatro rondas y dos minirrondas de negociación, generará inconvenientes para las tres mayores ensambladoras que operan en el país y, por consiguiente, para los proveedores locales de autopartes, que frenará millonarias inversiones previstas y cuyo resultado se verá en la destrucción de empleos industriales calificados.

Carlos Mattos, presidente de Hyundai Colombia, señaló que el país, debe entender que (los importadores de autos coreanos) quieren un TLC integral con el país asiático y que su idea no es acabar con la industria automotriz colombiana. "No es cierto que las ensambladoras quedarán en rines", señaló el empresario, al mismo medio.