Bogota. El gobierno de Colombia culminó su programa de financiación interna del 2010 en el mercado local a través de subastas de títulos de deuda TES, informó el ministerio de Hacienda.

En opinión de analistas, el anuncio del gobierno abre la puerta a la posibilidad de que el ejecutivo comience a prefinanciar sus necesidades del 2011, aprovechando la amplia liquidez del mercado y las bajas tasas de interés para colocar deuda.

El ministerio precisó que este miércoles terminó su programa de financiamiento interno con una subasta de papeles por 330.000 millones de pesos (US$177,6 millones).

"Con la operación de hoy, el monto total colocado a través de este mecanismo de subasta asciende a 15 billones de pesos, en línea con lo dispuesto en el Plan Financiero presentado al mercado", dijo el Ministerio de Hacienda en un comunicado que emitió el miércoles en la noche.

Según expertos, el gobierno comenzaría a prefinanciar el presupuesto del próximo año para ganar tiempo, después de anunciar que suspenderá por un tiempo la entrada de US$1.500 millones que mantiene en el exterior, con el propósito de quitar presión alcista al peso.

"No descarto prefinanciamiento, que es lo que usualmente hace el gobierno los últimos meses, más considerando la condición actual favorable del mercado, donde hay liquidez y tasas de interés bajas", dijo Daniel Velandia, gerente de investigaciones económicas de la firma Correval.

"Además, como el gobierno se comprometió a no monetizar dólares, le sería favorable salir a emitir para prefinanciar y salir a cubrir esos recursos que se comprometió a no entrar", agregó.

En septiembre, el ministerio de Hacienda elevó en 2 billones de pesos (US$1.074 millones de dólares aprox.) su meta de colocación de títulos TES por subasta para el 2011 a 18 billones de pesos.

Este incremento se decidió para elevar el gasto en sectores considerados claves para impulsar el crecimiento económico y la generación de empleo.

Así, la meta de déficit fiscal del gobierno para el próximo año fue elevada a 4,1% del Producto Interno Bruto (PIB), desde una previsión original del 3,9% del PIB.

En tanto, la meta para el déficit fiscal consolidado aumentó a 3,4% del PIB, desde 3% previo.