Montevideo. Con materia prima en abundancia por el desarrollo de la industria forestal y un precio sensiblemente menor al que implica construir con materiales convencionales, el pino y el eucaliptos serán los insumos predominantes en los planes que tiene el ministerio de Vivienda y que comenzarán este año.

Edificar un metro cuadrado de una casa de madera cuesta US$500 en promedio, menos de la mitad que con los insumos tradicionales, informó a El Observador el subsecretario de Vivienda, Jorge Patrone.

Al mismo tiempo, las horas de mano de obra que demanda cada modalidad también fue un aspecto que pesó en la evaluación que hizo el gobierno a la hora de tomar una decisión.

“Estamos dispuestos a apuntalar nuevas tecnologías que impliquen la disminución de los plazos de construcción. En el modo tradicional son muy extensos. No es lo mismo pagar mano de obra por 20 meses que hacerlo por seis meses”, comentó la autoridad.

Además del pago de horas a los obreros, los aportes a la seguridad social de los trabajadores es otro de los aspectos que encarece la construcción y limita la capacidad de acción en función de la disponibilidad de recursos.

De todos modos, el gobierno tiene claro que para llevar adelante sus planes deberá vencer ciertas resistencias que tiene la madera como materia prima para construir.

Laura Motta, asesora de la ministra Graciela Muslera y directora de una comisión que estudia la forma más efectiva de aplicar la madera a la construcción, dijo a El Observador que el riesgo de propagación de incendios es el que más se le atribuye al material, un diagnóstico que calificó de “muy elemental”.

La arquitecta afirmó que hay medidas de precaución efectivas que se toman en todo el mundo como construir muros “corta fuegos” de ladrillo o bloque para separar las casas y evitar que se propaguen los incendios.

La utilización de la madera en la construcción ha sido aplicada de manera “muy variable” con resultados buenos y otros “muy malos”, indicó Patrone.

Por esa razón, el ministerio de Vivienda está desarrollando en estos días un protocolo que establecerá las características que deberán tener los proyectos con madera antes de habilitarlos.

Motta relató que en el pasado se permitieron construcciones en madera con bajos niveles de calidad, al punto que durante el gobierno anterior directamente se dejaron de lado estos sistemas alternativos. Ahora, se busca desarrollar estándares de calidad para que vuelvan a estar en los planes de Vivienda.