No se duerme en sus laureles. Una sonrisa de satisfacción por el deber cumplido ilumina el rostro del director ejecutivo de Ingresos (DEI), José Oswaldo Guillén.

El funcionario oficializó que su entidad superó al 31 de diciembre de 2009, la meta de recaudación tributaria de 43.300 millones de lempiras (US$2.200 millones).

El nuevo desafío de captar para este año 50.200 millones de lempiras (US$2.593) lo proyecta cumplir mediante la aplicación de un paquete de acciones. Tributarán más, quienes ganan más.

En conversación con Guillén respecto a una novedosa cantidad de medidas que comienzan a ponerse en práctica durante el presente mes y el transcurso del primer trimestre del año. Las declaraciones del director de la DEI se presentan a continuación:

¿Cuáles son las principales acciones a desarrollar este año para combatir la evasión fiscal? A partir de enero se comenzó con la aplicación de la renta presunta a médicos, arquitectos, ingenieros, periodistas y abogados, así como a otras personas que ejercen profesiones liberales. Se obligará a las grandes empresas a que facturen de manera electrónica sus ventas. En febrero próximo comenzará a efectuarse un censo tributario en el ámbito nacional y se continuará con la actualización a la lista de los morosos en la página web de la DEI. Además se continuará con la aplicación del decreto de reforma fiscal aprobado por el Congreso Nacional durante el año anterior. Existen los recursos para remodelar la infraestructura de las oficinas aduaneras.

¿A quiénes le comenzaron a aplicar la renta presunta? Por primera vez en la historia de Honduras, a personas que tienen profesiones liberales. Hemos comenzado con el análisis del comportamiento de consumo. Hay personas con gastos anuales por tres millones de lempiras, pero solo declaran ingresos por medio millón. No es posible que declaren este monto de Impuesto Sobre la Renta (ISR), cuando poseen dos casas en la ciudad, otra en la playa. Además, viajan todos los años a Estados Unidos y sus hijos asisten a escuelas bilingües. Sabemos que muchos de estos profesionales tienen tres autos de marcas como Mercedes Benz, Toyota Prado y BMW en los garages de sus casas. Vivir bien no es pecado y no está mal, pero, por favor es necesario que paguen sus tributos de manera correcta. Existen médicos que tienen su consultorio, una clínica privada, pero además, laboran en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) o en el Hospital Escuela. La declaración de impuestos la efectúan por medio millón de lempiras. Hay cardiólogos, continuó, que cobran 500.000 lempiras por efectuar una sola operación coronaria, para el caso.

¿A cuántos le comenzaron a aplicar la renta presunta? A partir del presente mes comenzamos con una lista de 148 personas que ejercen las referidas profesiones liberales. Se identificó su patrón de consumo y de gastos efectuados a través de los registros de sus tarjetas de crédito. Vimos que existen personas con un consumo mensual de 200,000 lempiras efectuado a través del dinero plástico. Una persona para tener ese gasto debe poseer ingresos iguales o superiores. Sus declaraciones, sin embargo, no corresponden con el de sus gastos, por favor.

¿Cómo se les requiere a estas personas? Se les solicitó información de propiedades y de vehículos. Existe tanta impunidad en el país que muchas de estas personas no tributan de la manera adecuada y sin temor alguno mantienen a sus nombres las propiedades de sus casas, terrenos y autos.

¿Tienen casos documentados? Hemos visto ya tres casos que solo la renta presunta correspondiente a cinco años rondan entre los 15 y 18 millones de lempiras, pero las declaraciones que presentaron ¿de Impuesto Sobre la Renta oscilan entre los 250,000 y 550,000. Por el amor de Dios, solo nos preguntamos cuánto es el monto de letra mensual de un auto Mercedes Benz.

¿A qué empresas acentuarán los controles tributarios? Se establecerán controles electrónicos para regular las compras que efectúan empresas e instituciones exoneradas del pago de impuestos. Se determinará si utilizan de manera adecuada las órdenes de compra. Se continuará aplicando la denominada tasa cero, porque está dando excelentes resultados. Se creó al interior de la DEI una unidad especial para que durante el presente año supervise el pago de impuestos entre los productores de bienes exentos.

¿Qué otras acciones se presentan? Con mucho celo, evaluaremos los controles tributarios en las cementeras, mineras y en las ferreterías, así como en otras empresas vinculadas a la industria de la construcción, porque tenemos conocimiento que existe mucha evasión. Verificaremos si el cemento que se compra y se revende corresponde a las cantidades correctas. Verificaremos si es real la ganancia reportada por los intermediarios.

¿Qué trabajo harán en el sector financiero? Fiscalizaremos la venta del Banco de los Trabajadores, como la de otro banco regional. Por este último, salió publicado que pagaron más de 1,000 millones de dólares por todas sus operaciones. Además, miramos que existen muchas quejas en contra de las compañías de seguros, porque los usuarios pagan de manera puntual sus primas, pero estas empresas se resisten a pagar cuando las personas se enferman. Evaluaremos si las compañías de seguros están reportando sus impuestos de una manera correcta.

¿Usted habla de un control de imprentas? No existe un control de facturación en el país. Se implementarán criterios de facturación electrónica masiva entre los grandes contribuyentes, porque ellos acumulan el 80 por ciento de la recaudación de impuestos. Los negocios no dejarán de emitir la factura al cliente, pero, también será recibida de manera electrónica a la DEI. Mes a mes sabremos cuánto vendió el negocio.

¿Se encarecerán los costos para las empresas? No. Las grandes empresas deberán contratar los servicios de cualquiera de las 10 a 15 compañías dedicadas al transporte de datos vía Internet que operan en el país. La empresas ya no llevarán bancos de archivos físicos, se ahorrarán en el pago de personal y en espacio físico. La Ley Tributaria del país ordena que las empresas tengan archivada su contabilidad durante cinco años. El precio de una factura de papel que consta de una principal y dos copias oscila entre 0.70 y 1.05 lempiras. El precio de la factura electrónica es de hasta 50 centavos de lempiras. La nueva modalidad no tiene ningún costo ni para la DEI y tampoco para el gobierno.