El programa económico fue aprobado por el directorio del Fondo Monetario, el pasado 1 de octubre en Washington, después que la administración de Porfirio Lobo Sosa se comprometió a congelar la masa salarial para 2011.

Así quedó establecido en la Carta de Intenciones que los gobernadores de Honduras, María Elena Mondragón, presidenta del BCH, y William Chong Wong, secretario de Finanzas, presentaran al director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, el pasado 10 de septiembre.

Congelados. Para el año fiscal 2010, la Secretaría de Finanzas programó 32.235 millones de lempiras (US$1.605 millones) en concepto en sueldos y salarios del gobierno central. De enero a junio del presente año, el compromiso era destinar 14.900 millones (US$773 millones) para la masa salarial, 8.203 millones (US$425 millones) para cubrir julio-septiembre y acumular 17.335 millones (US$900 millones) en el segundo semestre.

Para el próximo ejercicio fiscal, el compromiso de la administración Lobo Sosa es respetar el techo salarial de 32.235 millones, de los que 6.716 millones deben ser ejecutados de enero a marzo, 8.864 millones de abril a junio, 7.474 millones de julio a septiembre y 9.181 millones de lempiras de octubre a diciembre.

William Chong Wong ha manifestado que el proyecto de presupuesto 2011 enviado al Congreso Nacional no contempla ningún ajuste salarial.

Las misiones técnicas del Fondo Monetario, designadas para Honduras, han venido insistiendo en la necesidad de contener la masa salarial por la fuerte presión que representan para las finanzas públicas.

Entre 2006-2010, o sea en los últimos cinco años, el gasto en sueldos y salarios de la administración central pasó de 15.550.2 (US$804 millones) a 32.235 millones de lempiras (US$1.605 millones), equivalente a un incremento de 16.684.8 millones (US$872 millones) en términos nominales y 107,3 puntos en valores porcentuales.

De esa cantidad, casi 8.000 millones de lempiras (US$415 millones) se erogaron para cumplir las demandas salariales de los 65.000 maestros del sector público, después del arreglo con el gobierno de Manuel Zelaya Rosales, en agosto de 2006.

Alrededor de 8.800 millones se destinaron para ajustes salariales del resto de empleados públicos y la contratación de personal supernumerario.

"Nuestras políticas se centrarán en frenar el crecimiento del salario del gobierno central, que se prevé que disminuya al 10,3% del PIB en 2011 (del 11,1% del PIB en 2010)", reza el programa económico enviado por el gobierno hondureño al director gerente del FMI y que fue aprobado para un período de 18 meses, vigente desde octubre de 2010 a marzo de 2012.

Para este año, el presupuesto aprobado al gobierno central fue de 68.230 millones de lempiras (US$3.500 millones) de los que el 47,2% (32.235 millones) será destinado para cubrir la masa salarial.

Educación y salud.  Como estas áreas son las que más recursos absorben en sueldos y salarios, la administración Lobo Sosa propuso al Fondo Monetario algunas acciones para contener la masa salarial.

El primer compromiso fue completar, a finales de septiembre de 2010, el proceso de verificación de empleo en los sectores de educación y salud por la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Planificación, con base en la información disponible del censo de 2009 y la auditoría llevada a cabo por el Tribunal Superior de Cuentas.

Además, eliminar todas las plazas duplicadas identificadas por el TSC y la creación de una unidad centralizada de la nómina de seguimiento en la Secretaría de Finanzas. Las nóminas de las secretarías de Educación y Salud deberán estar plenamente incorporadas al Siafi en marzo de 2011.

Otra medida adicional aprobada por la Secretaría de Finanzas es que aquellos empleados y funcionarios que han sido despedidos de la administración central no pueden ser contratados en los próximos 12 meses.