Dublin. El impopular gobierno de Irlanda finalmente explicará este miércoles cómo planea ahorrar 15.000 millones de euros durante los próximos cuatro años, infligiendo más dolor a los votantes para demostrar que puede enfrentar el problema de la deuda del país.

La erosión que sufrió esta semana el respaldo de sus socios en la coalición gubernamental significa que el primer ministro Brian Cowen posiblemente no sobreviva mucho más allá de Año Nuevo para implementar las propuestas.

Pero su sucesor probablemente deba atenerse al plan diseñado por el actual gobierno, dado que la crisis financiera irlandesa dejará poco margen para revisarlo.

El plan de gastos para cuatro años es el primer paso antes de que Cowen pueda exponer su presupuesto para el próximo año el 7 de diciembre, cuyo destino podría estar en duda. El FMI y la UE ofrecieron un rescate esta semana, pero dicen que depende de la aprobación del presupuesto.

El plan de gastos de este miércoles aumentará la presión sobre el principal partido de oposición, el Fine Gael, que hasta ahora se ha mostrado evasivo, para que diga si apoyará el presupuesto, si se opondrá o se abstendrá.

Si el Fine Gael vota en contra, podría ser capaz de bloquear el presupuesto, haciendo fracasar el rescate. Su líder, Enda Kenny, dijo este martes que el partido actuará de acuerdo al "interés nacional".

Los mercados de bonos que obligaron a Cowen a aceptar el rescate en los últimos días controlarán las cifras del plan de cuatro años, y podrían castigarlo aún más si piensan que los números no cuadran.

Los operadores podrían desprenderse de la deuda irlandesa si sienten que el plan se apoya en predicciones poco realistas de crecimiento económico, dijo el economista Alan McQuaid, de la correduría Bloxham.

"Los mercados podrían sentir que algunas de las proyecciones son demasiado optimistas, y si ese es el caso podrían empujar los diferenciales en consecuencia", manifestó el economista.

Standard & Poor's rebajó la nota crediticia de Irlanda pero el euro mostró poca reacción pues era algo que se esperaba.

"La menor calificación refleja nuestra opinión de que el gobierno irlandés tendrá que asumir costos adicionales asociados con mayores inyecciones de capital hacia el aproblemado sector bancario de Irlanda", dijo el analista de S&P Frank Gill.

Crisis política. Los economistas esperan pocas sorpresas en el plan que se anunciará este miércoles, que posiblemente combine recortes de gastos por unos 10.000 millones de euros (US$13.420 millones) con unos 5.000 millones de euros en incrementos impositivos para el 2015.

Eso suma alrededor de 3.700 euros por persona en mayores impuestos y un gasto gubernamental reducido.

El acuerdo del Gobierno con la UE y el FMI exige que logre recortes por 6.000 millones de euros el próximo año, lo que se esbozaría en el presupuesto para el 2011 que se conocerá el mes próximo.

Los beneficios sociales serán recortados, las nóminas de empleados públicos se contraerán, y los salarios del sector público caerán.

Los propietarios irlandeses de viviendas posiblemente sean objeto de un impuesto a la propiedad por primera vez, y muchos de los trabajadores irlandeses que no pagan impuesto a la ganancia comenzarán a hacerlo.

El Gobierno seguramente no toque el impuesto corporativo del 12,5%, uno de los más bajos de Europa, al que se le asigna un papel clave en el crecimiento económico futuro.

La crisis financiera de Irlanda se transformó en una política esta semana cuando los socios menores de la coalición de Cowen, los Verdes, dijeron que le retirarían el apoyo al Gobierno luego de que el presupuesto sea aprobado, condenando a Cowen.

Cowen declaró que convocará a elecciones luego de que el presupuesto sea aprobado totalmente, que según dijo podría demorar hasta febrero. Su partido, el Fianna Fail, casi con seguridad sería derrotado en esos comicios.

Los votantes en el antes conocido como "Tigre Celta" ya han soportado dos años de profundos cortes en el gasto gubernamental, un colapso en los precios de las viviendas, una recesión récord y un aumento sin pausa del desempleo desde el 4% al 14%.