Dublin. El gobierno de Irlanda podría enfrentar este jueves el primer revés real derivado de un conjunto de medidas de austeridad, cuando los votantes participen en las elecciones del condado de Donegal, en el noroeste del país.

El plan de cuatro años del primer ministro Brian Cowen para abordar el peor déficit de presupuesto en Europa no logró impresionar a los inversores ni calmó los temores de que Irlanda arrastre a otros países de la zona euro a la crisis.

Las reducciones de gastos por 15.000 millones de euros (US$20.000 millones) y el alza de impuestos dadas a conocer este miércoles formarán la base para un paquete de rescate del Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea por un valor cercano a los 85.000 millones de euros.

Pero las medidas, que incluyen la reducción del salario mínimo y la perdida de miles de empleos, posiblemente sellarán una derrota del partido Fianna Fail de Cowen en la elección por un escaño parlamentario disponible en Donegal, y como resultado la mayoría de Cowen se reduciría a sólo dos votos.

El gobernante Fianna Fail tenía el escaño de Donegal Sudoeste, pero se espera que lo pierda ante el más pequeño Sinn Fein en la votación para cubrir un escaño vacante.

Con la coalición de Cowen implosionando en medio del disgusto de los votante tras tener que pedir ayuda al FMI y la UE, la votación en Donegal plantea riesgos de que el presupuesto del 2011, primer paso en el plan de ahorro de 4 años, podría no ser aprobado por el parlamento el 7 de diciembre.

Fracasar en la aprobación del presupuesto del próximo año aceleraría la crisis en Irlanda y Europa, y analistas han dicho que los principales partidos de la oposición podrían abstenerse de votar para permitir que el presupuesto sea sancionado si parece que Cowen no va a alcanzar los votos necesarios.

El centroderechista Fine Gael y los laboristas no han dicho que se abstendrán, y su rechazo a aceptar un consenso nacional sobre el presupuesto ha salpicado el camino fiscal de Irlanda de incertidumbre.

El gobierno de Cowen no duraría más allá del primer trimestre del 2011, y Fine Gael y los laboristas posiblemente formen un gobierno de coalición con nuevas ideas sobre cómo se puede poner bajo control el déficit presupuestario antes del plazo límite del 2014.

Aún si se excluye la incertidumbre política que rodea al presupuesto del 2011, los inversores son escépticos de que se puedan alcanzar las metas fiscales y la agencia Standard & Poor descartó las presunciones de crecimiento, destacando que la estrategia era demasiado optimista.

Portugal, España. Las autoridades financieras de la eurozona esperan que España y Portugal puedan eludir una crisis de deuda como las que han aquejado a Irlanda o Grecia.

Una encuesta de Reuters mostró esta semana que 34 de los 50 analistas consultados cree que Portugal se verá obligado a seguir a Irlanda y solicitar ayuda. En un sondeo separado, sólo 4 de 50 economistas piensan que España buscará ayuda externa.

A diferencia de Irlanda y Portugal, España tiene su presupuesto para el 2011 aprobado, y el porcentaje de su deuda en relación con el PIB está estimado en 60% este año, comparado con el 100% de Irlanda o el 145% de Grecia.

Funcionarios del FMI y la UE continuarán en Dublín las conversaciones sobre un paquete de préstamos para cubrir los costos de financiar la deuda soberana de Irlanda y una inyección de capital fresco en sus bancos que podría dejar en manos de Dublín el control efectivo de las tres principales instituciones financieras del país.

Miles de millones de dólares podrían usarse inmediatamente para recapitalizar los bancos, pero la mayor parte se conservaría como seguro en caso de que necesiten más en el futuro.

Las negociaciones sobre el paquete de rescate podrían finalizar el fin de semana, dijeron fuentes.