El gobierno puede hacer uso de algunos instrumentos de política fiscal para obtener ingresos en casos de emergencia, sin tener que recurrir al alza de los impuestos.

La Ley de Administración Financiera establece que una vez sancionada la ley de endeudamiento anual, el Ejecutivo podrá realizar operaciones de crédito público por encima del monto autorizado, solamente en casos especiales.

El artículo 81 de este instrumento legal señala que en caso de necesitar un monto mayor a lo autorizado por la Asamblea Nacional en la ley de endeudamiento, "sólo podrán celebrarse aquellas operaciones requeridas para hacer frente a gastos extraordinarios producto de calamidades o de catástrofes públicas, y las que tengan por objeto el refinanciamiento o reestructuración de deuda pública".

Analistas consultados sostienen que el Ejecutivo podría utilizar no sólo la política de endeudamiento para alimentar el fondo de emergencia, sino también el Fonden, el cual tiene un apartado para atender emergencias y que hasta la fecha cuenta con un mínimo de US$7.000 millones.