El Ejecutivo Venezolano modificó en el año 2005 la Ley del Fondo de Estabilización Macroeconómica (FEM) con el fin de no realizar más depósitos en este esquema. De US$6.227 millones que llegó a tener en 2001 y luego de varios retiros, bajó a US$832 millones al cierre del año pasado.

Sin embargo, este último monto aún resulta necesario para las finanzas públicas, ya que el pasado domingo, el presidente Hugo Chávez solicitó US$500 millones del FEM para ser utilizados en proyectos que atenderán la emergencia generada por las lluvias y específicamente para la construcción de viviendas.

"La caja de la Tesorería Nacional debe estar bien comprometida, para que el Gobierno decidiera utilizar los recursos del FEM, un fondo el cual tenían medio olvidado", considera Andrés Santeliz, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV.

"Llamen mejor al ministro (Energía y Petróleo) Rafael Ramírez, por teléfono consigo todo más rápido", dijo el jefe de Estado al momento de informar sobre el uso de los recursos del FEM, luego de las críticas que hiciera años atrás sobre este fondo como mecanismo de ahorro.

Igual posición sostuvo el ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, quien había subestimado los alcances de un mecanismo como el FEM, por lo que fue uno de los artífices de la reforma de su legislación para evitar los traslados de recursos provenientes del petróleo al esquema.

Más allá de los recursos del Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) que llegaron a alcanzar US$64.000 millones; o los demás mecanismos de financiamiento creados por el actual Gobierno como el Fondo Chino, Miranda, Simón Bolívar, Alan, entre otros; y las ganancias y utilidades de empresas estatizadas como Cantv y el Banco de Venezuela; el Ejecutivo echa mano al único esquema que de acuerdo con su legislación, debe ser manejado con total transparencia.

"La caja de la Tesorería Nacional debe estar bien comprometida, para que el Gobierno decidiera utilizar los recursos del FEM, un fondo el cual tenían medio olvidado", considera Andrés Santeliz, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV.

Recordó que el Fondo de Estabilización Macroeconómica es un mecanismo que cuenta con reglas muy claras para el uso de los depósitos. "Se debe justificar muy bien que los recursos serán utilizados debido a la existencia de un escenario de recesión económica, porque no se cuenta con ingresos públicos suficientes, para la inversión en infraestructura o para atender una emergencia específica. Su utilización debe ser bien sustentada", acotó Santeliz.

El malquerido FEM. La Asamblea Nacional modificó en el año 2003 la Ley del Fondo de Inversión para la Estabilización Macroeconómica (Fiem) con el fin de crear el FEM. No obstante, durante un tiempo no se realizaron traslados al esquema debido a que el texto legal presentaba ciertas confusiones.

Es por ello que en el año 2005 se reformó este instrumento que indicaba que luego de ejecutado el Presupuesto de la Nación, no menos de 20% de los excedentes petroleros se tenían que depositar al Fondo de Estabilización Macroeconómica.

Nuevamente, en el año 2006 debido a las críticas realizadas por algunos funcionarios, surgieron otras interpretaciones acerca del uso del esquema y se decidió que no se ejecutarían nuevos traspasos al FEM. Para no ejecutar estos traslados, el gobierno debe año tras año modificar el texto legal y establecer que "no se causarán ingresos al FEM en el período correspondiente al ejercicio fiscal del año...", de esta manera se postergan los aportes.

La eliminación total del FEM se trató incluso en la reforma de la Constitución de la República, planteada en el año 2007, pero al no ser aprobada por los electores, el fondo aún mantiene rango constitucional y por ley debe mantenerse su existencia en la política económica del país.

Al quedar agotado el FEM, solo quedaría el Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) como mecanismo de financiamiento y de ahorro.

Sin embargo, este esquema ha sido criticado por analistas económicos, debido a la poca transparencia en el uso de los recursos y por la poca información sobre el destino de los mismos. De hecho, el Ministerio de Planificación y Finanzas tiene una deuda de casi cuatro años con la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, del informe auditado del Fonden que debe presentar anualmente.

Para las vacas flacas

Catedráticos consultados han advertido de la necesidad de que Venezuela, por ser una economía petrolera, cuente con un mecanismo de ahorro que en momentos de bajos ingresos pueda financiar proyectos de infraestructura, así como para planes destinados a la salud y la educación.

El profesor Humberto García Larralde explicó la necesidad de desarrollar un mecanismo para absorber la renta petrolera, el cual se basa en la creación de una serie de fondos que hacen que el Gobierno no sea el que usufructúe esos recursos.

"Los fondos tendrían autonomía y el Gobierno se financiaría con los ingresos impositivos ordinarios. De esta manera se le quita la enorme capacidad discrecional al Ejecutivo para aplicar políticas populistas o clientelares, que distorsionan los incentivos económicos, a favor de una gestión fiscal mucho más estable y previsible en el tiempo, concentrado en los bienes públicos".

Los catedráticos del Centro de Estudio del Desarrollo de la UCV han propuesto la creación de fondos para la infraestructura, de estabilización macroeconómica, de capital social destinado a la salud, educación y vivienda y uno intergeneracional para el pago de pensiones y jubilaciones.

Más gasto, menos ingresos

En los últimos tres años el Gobierno ha incrementado de manera significativa las deficiencias fiscales, cuando se observa que la economía venezolana pasó de un superávit de 4.995 millones de bolívares fuertes en el año 2007 a un déficit de Bs.F. 40.093 millones al cierre del mes de septiembre de 2010.

Cifras del Banco Central de Venezuela revelan que los ingresos ordinarios finalizaron entre enero y septiembre del año 2010 en 109.662 millones de bolívares fuertes, mientras que los egresos ordinarios cerraron en Bs.F. 149.755 millones.