Dublin. Los gobiernos de la zona euro enfrentaban presión el fin de semana para aumentar el tamaño de su fondo de rescate para países de la unión monetaria afectados por la crisis, evitando así más turbulencias de los mercados que amenacen la estabilidad de la divisa del bloque.

Las compras de deudas gubernamentales por parte del Banco Central Europeo (BCE) calmaron a los mercados para fines de esta semana, haciendo bajar los costos de préstamo de países vulnerables de la periferia sur de la zona euro, como Portugal, España e Italia.

Sin embargo, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, dejó en claro que los políticos no pueden depender únicamente del banco central de Fráncfort para resolver su paralizante crisis de deuda y los exhortó a tomar nuevos pasos decisivos para recuperar la confianza de los inversionistas.

Trichet sugirió que una solución podría ser impulsar el tamaño de la entidad de rescate de 750.000 millones de euros (más de un billón de dólares) creado por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional en mayo tras rescatar a Grecia, idea apoyada por el ministro de Finanzas belga, Didier Reynders.

En una conferencia en Bruselas, Reynders dijo que no tenía sentido esperar para aumentar el volumen de los fondos de rescate disponibles hasta que el bloque establezca un nuevo mecanismo permanente de rescate, que entrará en vigencia en el 2013.

"Si decidimos (aumentarlo) en las próximos semanas o meses, ¿por qué no aplicarlo inmediatamente a la entidad actual?", argumentó.

Alemania, la potencia económica europea, ha dicho que no ve razones para aumentar el fondo, pero algunos de sus socios europeos creen que esa medida podría aliviar las preocupaciones del mercado sobre la capacidad del bloque de lidiar con un mayor contagio.

Tensión en España. Los actuales fondos de rescate estarán bajo presión si el bloque se ve obligado a rescatar a Portugal y España, luego de acordar entregar a Irlanda 85.000 millones de euros en ayuda de emergencia la semana pasada.

En un intento por calmar a los mercados sobre las Finanzas de España, el Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció una serie de medidas esta semana, indicando que presentará una reforma de pensiones, elevará los impuestos al tabaco y reducirá los subsidios a la energía eólica.

No obstante, sus planes para vender el 49% de la autoridad estatal aeroportuaria AENA provocó una huelga de controladores de tráfico aéreo que paralizó los aeropuertos viernes y sábado, forzando al gobierno a declarar un estado de emergencia.

Más del 90% de los controladores volvió a trabajar para la tarde del sábado, pero la interrupción destacó el difícil acto de equilibrio que enfrentan los Gobiernos de la zona euro mientras buscan aplacar a los mercados, sin provocar una reacción pública que mine aún más la confianza inversionista.