Tegucigalpa. El nuevo ajuste para incrementar el salario mínimo a los trabajadores en Honduras podría definirse el próximo miércoles, según lo expresaron este domingo tanto representantes del sector obrero, como de la empresa privada.

Y es que a casi dos meses de que se iniciaron las negociaciones en torno al tema, los trabajadores amenazan con abandonar el diálogo si dentro de tres días no se llega a un acuerdo.

“Hemos esperado bastante, hasta ahora no nos hemos retirado porque vimos interés en la empresa privada, ellos habían aceptado el índice inflacionario del 6%”, manifestó Humberto Lara, de la Central General de Trabajadores (CGT).

Los obreros, que proponen un ajuste salarial de 22%, se mantienen a la espera de que el sector patronal también proponga un porcentaje específico respecto al ajuste, lo que no han hecho los empresarios.

Por su parte, Mario Bustillo, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), aseguró que tienen como compromiso llegar a un acuerdo definitivo el próximo miércoles, pues “se ha visto buena disposición y buena fe” por parte de los negociadores.

“No se trata de repartir el pastel, sino compartirlo”, manifestó Bustillo, quien recordó que ellos proponen que el incremento al salario sea partiendo de una formula en base a la vinculación del crecimiento económico con la inflación en Honduras.

En 2010 el ajuste salarial lo decidió el gobierno a finales del mes de octubre, luego de que las partes no llegaran a un acuerdo. El incremento fue considerado como “una burla”, por parte de los obreros de Honduras.

“No queremos que pase como el año pasado, cuando los empresarios obtuvieron grandes ganancias y el ajuste fue pírrico”, expresó Lara, al momento de acusar a la empresa privada de montar una estrategia para alargar las negociaciones y sea así el gobierno quien fije el porcentaje.