Ciudad de México.- En lo que va de 2018, 11 millones 164 mil 748 personas tienen necesidad de encontrar un empleo, por lo que 18,4% de la fuerza laboral potencial presiona el mercado de trabajo en el país, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La cifra está compuesta por un millón 786 mil personas que buscaron un empleo pero no lo encontraron (desocupados, 16% del total); por 3 millones 702 mil personas que aunque están ocupados, declaran tener necesidad de laborar más horas o de tiempo completo (subocupados, 33% del total); y por 5 millones 676 mil personas que aunque no buscaron empleo pero se encuentran desesperanzados, están disponibles para laborar apenas surja la primera oportunidad (inactivos disponibles, 51% del total).

Jonathan Heath, experto en economía y mercado laboral, explicó a Excélsior que la población con necesidad de empleo se conoce como brecha laboral, y proviene de las recomendaciones de la Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (CIET) de 2013 de la Organización Internacional del Trabajo, que es donde definen este tipo de conceptos.

Refirió que el indicador ha venido mostrando una tendencia a la baja desde 2009, reduciéndose 5.2 puntos porcentuales desde ese año, con cerca de un millón 350 mil personas menos en la medición de la brecha laboral.

La reducción obedece principalmente a la caída en el desempleo abierto y del disfrazado (inactivos disponibles), y la subocupación ha tenido una baja menos importante desde ese periodo. En los últimos tres trimestres ha mostrado relativa estabilidad”, expresó.

Implicaciones. Heath explicó que la brecha laboral tiene implicaciones tanto para el sector privado como para el sector público.

Si una empresa ve un desempleo cercano al 3% de la PEA y no encuentra mano de obra disponible, va a empezar a buscar a gente que ya está empleada y le va a ofrecer más salario para que se cambie.

Pero si les dices que también hay subempleados e inactivos disponibles, la empresa podrá cambiar su estrategia y empezará a buscar a esa gente anunciado que hay vacantes. Es probable que la empresa en el cambio de estrategia también pueda buscar en algún otro estado donde haya más gente disponible para trabajar para ofrecerles chamba”, expresó Heath.

Sobre las implicaciones para las autoridades, Heath observó que “tal vez la tasa de desocupación sola pueda mandar el mensaje que no se deben seguir políticas que fomenten más empleo, que no hay mucho que hacer porque estamos en pleno empleo.

O por ejemplo, si en el Banco de México llegaran a esa misma conclusión (pleno empleo), pensarían que vienen presiones salariales e inflacionarias. Pero ver otros indicadores como la brecha laboral daría otra lectura, y les diría que no tienen que ser tan agresivos con la tasa porque están preocupados por cosas que tal vez no existen”.

Aumenta la informalidad. El número de personas que trabajan sin prestaciones legales y/o en negocios no registrados alcanzó la cifra de 30 millones 647 mil 841 personas en el segundo trimestre del año, lo que significó un aumento de 3.3% respecto al nivel del mismo periodo del año pasado, según el Inegi. Esto condujo a que la tasa de informalidad laboral pasara de 56.5 a 56.6% de la población ocupada entre el segundo trimestre de 2017 y 2018.