Lima, Andina. La inversión privada en el Perú creció 15,4% en el primer trimestre del 2011, mientras que la inversión pública se contrajo en 6,3%, reportó el Banco Central de Reserva (BCR).

Indicó que el aumento en la inversión privada fue el factor que impulsó a que la demanda interna muestre un crecimiento 10,7% ciento en el primer trimestre del año.

En dicho período se reflejó una expansión del consumo privado de 6,4% y del consumo público de 5,3%.

Cabe indicar que la demanda interna creció 12,8% el año pasado, luego de expandirse 8,5, 14,2, 15,2 y 13,2% en el primer, segundo, tercer y cuarto trimestre del 2010, respectivamente.

Por otro lado, el BCR indicó que las exportaciones crecieron 3,4% en el primer trimestre del presente año y las importaciones lo hicieron en 13,5%, mostrando un mayor dinamismo este último rubro.

El ente emisor refirió que, en el primer trimestre del 2011, el Producto Bruto Interno (PBI) registró una expansión de 8,8%, la menor tasa respecto a trimestres previos

Explicó que esta menor expansión respondió a un menor dinamismo del gasto en inversión, tanto pública como privada.

En el caso de la inversión pública influyó el retraso en la ejecución del gasto en un contexto de nuevas autoridades locales y regionales.

En ese contexto, precisó que la demanda interna continuó mostrando una tasa de expansión mayor a la del PBI.

De otro lado, mencionó que en el primer trimestre del 2011 se tuvo un déficit en cuenta corriente ascendente a US$672 millones o 1,6% del PBI.

En el mismo período, los términos de intercambio aumentaron 10,4%, reflejando el incremento de los precios de las exportaciones (24,5%), lo que favoreció el superávit comercial así como la generación de utilidades de las empresas con participación extranjera, que en este trimestre fueron de US$2.603 millones.

Finalmente, anotó que el financiamiento externo fue de US$2.716 millones en el primer trimestre del año.

El mayor financiamiento provino de la reinversión de utilidades por US$1.461 millones y los desembolsos de préstamos de largo plazo, especialmente del sector financiero, por US$941 millones.