Como ocurriría con otros países emergentes, la economía mexicana podría desacelerarse, ya que despúes de crecer 4,8% en el ejercicio anterior, el Producto Interno Bruto bordearía una tasa de 3,9% al cierre de 2011, señaló el departamento de análisis de Invex.

“Esperamos que la expansión se sostenga por avances en el consumo, los servicios y en menor medida la construcción. A diferencia del año pasado, la actividad manufacturera podría moderarse ante una pausa en la acelerada recuperación de la industria norteamericana”, indicó la institución, consigna Milenio.

“Ante una inflación contenida y con la posibilidad de que Banco de México mantenga la tasa de interés de referencia sin cambios durante este año, el sector bancario podría contribuir de forma importante a la expansión económica”, informa el mismo medio.

Respecto del sector macroeconómico, la nación azteca muestra una sólida posición financiera, donde destaca su buen manejo de las finanzas públicas.

“En diciembre se enfrió el alza vertiginosa de las tasas de interés de largo plazo en el mercado de dinero en los Estados Unidos. No obstante hay una mejor percepción con respecto al crecimiento y las expectativas de inflación han continuado al alza”, señala Milenio.