Dublin. El Ministerio de Finanzas de Irlanda y el Fondo Monetario Internacional salieron el viernes a calmar a los mercados, luego de que un informe de un diario sobre la posibilidad de un rescate del FMI hizo correr a los inversionistas para cubrirse.

El costo de asegurar la deuda soberana contra la posibilidad de moratoria alcanzó un máximo histórico y el diferencial de los bonos de Irlanda respecto a los de Alemania marcó un récord después de que el diario Irish Independent dijera que Irlanda estaba "peligrosamente cerca" de recurrir al FMI y a la Unión Europea.

El FMI dijo a Reuters que no preveía que fuera necesaria su asistencia financiera para Irlanda y elogió los esfuerzos de Dublín por apuntalar su sistema bancario.

El Departamento de Finanzas de Irlanda desmintió el artículo del periódico. "No hay absolutamente nada de verdad en un rumor que se refiera a asistencia externa. Está basado en una malinterpretación local de un informe de investigación", dijo un portavoz del ministerio en un comunicado.

El periódico utilizó un reporte de Barclays Capital como base para el artículo. Barclays dijo que la posición de liquidez de Irlanda era cómoda, pero que si surgían pérdidas bancarias inesperadas o las condiciones económicas se deterioraban, podría ser necesaria ayuda externa.

"El reporte es mucho más mesurado de lo que aparece reflejado en el diario", dijo Geraldine Concagh, economista de Allied Irish Banks. "El mercado está muy nervioso en este momento", agregó.

Una combinación de costosos rescates bancarios, un crecimiento casi nulo y el peor déficit fiscal de la UE han elevado los temores de que explote una crisis de deuda y el ministro de Finanzas, Brian Lenihan, está bajo presión para que redoble sus esfuerzos para poner las finanzas en orden.

A principios de esta semana, Lenihan dijo que la meta de reducción fiscal de 3.000 millones de euros para el presupuesto del 2011 era un piso, pero los socios de la coalición gobernante del Partido Verde quieren que sea el tope, lo que podría generar una eventual colisión de intereses.

"Esperamos que se mantendrá en 3.000 millones y estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo (para mantenerlo en 3.000 millones)", dijo Mary White, vicepresidenta del Partido Verde al canal de televisión local RTE.

El Gobierno tiene una frágil minoría en el Parlamento y ya enfrenta la dura tarea de convencer de más medidas de austeridad a un furioso electorado.

La dificultades del Gobierno aumentaron cuando el primer ministro Brian Cowen dijo el viernes que socializaría con más cuidado después de ser obligado a pedir disculpas esta semana por un traspié en los medios ocurrido horas después de que terminó en una fiesta con colegas tras una conferencia anual.

Según analistas, el déficit presupuestario de este año en Irlanda podría llegar a cerca del 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), incluyendo los costos extraordinarios asociados a los rescates bancarios.

Incluso sin los costos extraordinarios por la ayuda a los bancos, aún se espera que el déficit ronde el 10% el próximo año sobre una base subyacente, más de tres veces el límite establecido por la UE de un 3%, según el último sondeo de Reuters.

"Realmente le corresponde al Gobierno entregar los medios. La mayoría de los demás países ya tienen sus presupuestos en orden", dijo Ciaran O'Hagan, estratega de Societe Generale.

El "credit default swap" de Irlanda, un instrumento que mide el costo de asegurar la deuda soberana contra la moratoria para dentro de cinco años, alcanzó un máximo histórico de 425 puntos básicos, con un alza de 38 puntos base en el día, según Markit.

El rendimiento del bono de Irlanda a 10 años trepó a máximos en torno al 6,5%, lo que llevó a que el premio que los inversores demandan por preferirla sobre los bonos alemanes subió a 410 puntos base, un avance de 31 puntos base en el día y un techo en la historia de la zona euro..

La posición de liquidez de Irlanda -que está financiada hasta el segundo trimestre del próximo año- ha aliviado las preocupaciones por una posible moratoria, pero una subasta de hasta 1.500 millones de euros en bonos prevista para el martes será una gran prueba del ánimo de los inversionistas.

Analistas han dicho que, en el caso de Irlanda, hasta que no se ponga un precio final al costo de rescatar al banco nacionalizado Anglo Irish , los inversores seguirán siendo extremadamente cautelosos.