París. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, instó a los países de la zona euro a hacer más tanto a nivel individual como colectivo para combatir la crisis de deuda del bloque y afirmó que Irlanda debe ceñirse "estrictamente" a su plan de rescate.

En un documento de opinión publicado en su sitio web, el BCE expresó más temprano sus "serias preocupaciones" de que el paquete de rescate a Irlanda pueda afectar las operaciones de liquidez de la institución en la zona euro.

Consultado por si estaba preocupado por la salud de los bancos irlandeses, Trichet dijo: "el plan (de rescate) irlandés está diseñado para que Irlanda enfrente sus propios problemas particulares, que tienen mayormente que ver con su sistema bancario".

"Consideramos necesario (para Irlanda) completar este plan rigurosamente", agregó a la radio francesa Europe 1 sin comentar el documento del BCE, que tenía fecha del 17 de diciembre.

Moody's rebajó el viernes su calificación de la deuda soberana irlandesa en cinco escalones, en una medida que probablemente pondrá una presión adicional a los bancos del país.

Las naciones europeas acordaron la semana pasada establecer una red de seguridad financiera permanente a partir del 2013 y el BCE decidió incrementar su poder de fuego para luchar contra la crisis de deuda en el bloque monetario.

Pero el mecanismo sólo será usado como último recurso para resguardar al euro, y los países europeos no discutieron aumentar el fondo de rescate temporal actualmente en uso, el que según algunos analistas no sería capaz de abordar eventuales rescates a España y Portugal.

Trichet llamó además a un enfoque más coordinado para combatir la crisis de la zona euro.

"Necesitamos gestionar el gasto correctamente", dijo a la emisora francesa.

"Pedimos a otras instituciones y gobiernos que hagan frente a sus propias responsabilidades, lo que significa, concretamente, a hacer más tanto individual como colectivamente en la actual crisis", agregó.

Además, descartó un quiebre de la zona euro como una "hipótesis absurda" y añadió que el euro era una divisa creíble y que la causa de la crisis actual no era la moneda única, sino que la estabilidad financiera.