Nueva York/Buenos Aires. Un juez de Estados Unidos rechazó un pedido de tenedores de deuda impaga argentina de confiscar bonos del gobierno, en un nuevo fallo adverso para los acreedores del país sudamericano.

Un fallo del viernes del juez federal Thomas Griesa dijo que los inversores no pueden embargar bonos que funcionaron como garantía en un canje que precedió al cese de pagos de deuda por US$100.000 millones de 2001/2002, porque estaban depositados en Argentina y no en Estados Unidos.

Más del 90% de los acreedores de Argentina canjearon sus bonos incumplidos por nuevos bonos y efectivo como parte de las reestructuraciones en 2005 y del mes pasado, que funcionarios esperan permitan al país regresar a los mercados globales de crédito tras una ausencia de ocho años.

Pero los bonistas que rechazaron los canjes de deuda continúan litigando en Nueva York para tratar de recuperar el valor nominal de los bonos impagos que tienen. Algunos ganaron fallos por daños que valen cientos de millones de dólares.

La dificultad está en conseguir que se paguen esos daños dado que los bienes argentinos en el exterior gozan de inmunidad soberana y el gobierno del país sudamericano luchó contra cada esfuerzo de los que denomina "fondos buitre" para cobrar.

El último esfuerzo de embargar bienes argentinos apuntó a bonos que habían sido canjeados en noviembre del 2001, previo al cese de pagos de deuda, por los denominados préstamos garantizados.

Los bonos quedaban como garantía en una cuenta en Caja de Valores S.A. en Buenos Aires en caso de un cese de pagos en los préstamos garantizados o un canje que le ofreciera mejores condiciones a los tenedores de bonos, y ninguna de estas cosas ocurrió, de acuerdo a documentos de la corte.

Los fondos de inversión Aurelius Capital Partners y Blue Angel Capital argumentaron que esos bonos ya no cumplían ningún propósito para tenedores de préstamos garantizados, particularmente después de un canje en 2009 de préstamos por nueva deuda, y son propiedad única de Argentina.

También dijeron que podría considerarse que los bonos estaban depositados en Estados Unidos, en parte porque el certificado global subyacente de la emisión original del bono estaba depositado en Nueva York.

Los fondos pidieron a Griesa que ordene a Argentina entregarle los bonos para satisfacer parte de los fallos por daños a su favor. Griesa rechazó ese argumento, indicando que los bonos estaban depositados en Argentina y por esa razón no eran objeto de embargo.

El juez supervisa una intrincada red de demandas en Estados Unidos ligadas al cese de pago de deudas de Argentina.