En 1994 el 63,8% de los argentinos pertenecía a la clase media. 14 años más tarde el nivel estaría en el 61%, que es el mejor desde la crisis económica de 2002, pero está muy lejos aún del 82,6% que registraba el país en 1974, que es el antecedente más antiguo disponible al respecto.

A esa conclusión llegó un estudio elaborado por dos economistas de la Universidad de San Andrés, Walter Sosa-Escudero y Sergio Petralia, y lublicado este lunes por La Nación, el cual ahondó en el segmento que más caracterizaba a Argentina en el pasado, y que se ha visto seriamente por una serie de políticas económicas que facilitaron la hiperinflación a fines de la década del '80, la convertibilidad en 1992 y el "corralito" en 2002.

El trabajo publicado por el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de la Plata da cuenta de un claro retroceso en los últimos 35 años en esta materia.

Los investigadores afirman que las crisis provocaron que la gran clase media argentina se viera muy golpeada, incrementando de paso el grupo de los que está en la línea de pobreza, segmento que en muchos vasos nunca pudo volver a levantarse.

Los economistas advirtieron que desde el 2003 se inició la recuperación del crecimiento económico, el empleo y el ingreso real, lo que benefició a la clase media, que al 2006 alcanzó el 58% de la población, pero la pobreza quedó siempre rezagada. Hoy los que estarían en esa condición llegarían al 29%, en tanto que los miembros de la clase media alcanzarían al 61%, pese a que otras investigaciones apuntan que llegaría sólo a entre el 52 y 54%, según informó este lunes La Nación.