Madrid. Brasil y México son los países clave en los programas de expansión internacional de las empresas familiares españolas que quieren implantarse en Latinoamérica, destino prioritario para el 22% de estas compañías, por delante de Europa y Asia.

La mayoría de las empresas familiares con perfil de pyme entraron en América Latina a partir del año 2000, en la estela de las grandes multinacionales españolas que se habían asentado en la región en los 90 gracias a las adquisiciones o participaciones de empresas locales, tanto públicas como privadas.

Brasil y México ocupan los primeros lugares porque ofrecen un alto potencial de crecimiento y una clase media pujante.

Josep Pont, consejero delegado del Grupo Borges, empresa centenaria y presente en Latinoamérica desde hace 30 años, subraya que "Brasil ya no es una promesa en el mundo, es una realidad que tiene un recorrido extraordinario desde todos los puntos de vista".

No obstante, apunta que en América Latina existe "diversidad y asimetría", por lo que recomienda entrar "poco a poco, con mucha prudencia y con un planteamiento a largo plazo".

Por su parte, el director corporativo de mercadotecnia del Grupo Roca, Carlos Velázquez, coincide en que los productos deben adaptarse a cada mercado y en el caso de la empresa familiar valora "esa otra forma de trabajar", más ligada al cuidado de sus socios históricos.

El Grupo Roca, empresa nacida en 1917, entró por primera vez en esa región a través de Argentina y en 1999 se expandió por Brasil gracias a la compra de la multinacional Laufen.

"Costó arrancar, pero hoy lideramos el mercado con un 20% de la plantilla total de la compañía en Sudamérica", comenta Velázquez.

Los procesos de internacionalización de las compañías de carácter familiar se intensificaron en los últimos años y según el Barómetro de la Empresa Familiar correspondiente a 2013, el 74% de las empresas familiares incrementó su actividad en el exterior.

El socio coordinador del estudio de abogados Práctica Latinoamericana de Cuatrecasas, Jaime Llopis, deja claro que en esa internacionalización influyó la falta de perspectivas de crecimiento en España. "Se trata de un fenómeno de internacionalización por necesidad", señaló antes de advertir de que "los procesos son complejos y requieren profesionalidad y sobre todo recursos".

Para Llopis, la flexibilidad que tiene la empresa familiar para tomar decisiones la convierte en una estructura "idónea" para aprovechar muchas de las oportunidades que ofrece América Latina. Esta oficina de servicios legales tiene presencia estable en Brasil desde 2001, aunque se extiende al resto de países a través de una red de colaboración institucional.

El VII informe del IE Business School sobre la inversión española en Latinoamérica destaca que la mayoría de las principales empresas presentes en la región prevé que su facturación procedente de América Latina será superior a la que registran en España en los próximos tres años.