pMontevideo. En septiembre del 2010 había 4.000 operaciones estancadas en el sector público por falta de anestesistas para asistirlas: 1.600 eran cirugías de niños y mil eran oncológicas. 

En aquel momento, la voz predominante reclamaba al mundo universitario más cupos para la formación de residentes. Pero, en la academia y en los ámbitos más técnicos del ministerio de Salud Pública (MSP), otros aseguraban que la cifra de especialistas era adecuada para la población uruguaya; que el problema pasaba por otro lado.

En el interior del país se ve una contradicción: hay más blocks quirúrgicos de lo necesario, pero faltan anestesistas para cubrir los procedimientos.

La salida a aquella crisis incluyó la decisión de otorgar más créditos para la formación de anestesistas. Se pasó de 57 residentes en 2010 a 82 en 2011 y 99 en 2012. Los cupos ya venían en aumento desde el año 2009.

Tres años y unos meses después de la crisis, un informe realizado en el departamento de Anestesiología de la facultad de Medicina de la Universidad de la República, concluye que “el problema no es exclusivamente numérico” y que “la mayor complejidad es la distribución de los profesionales".

De hecho, el incremento de cupos, sumado al retorno de anestesistas que habían emigrado y la reválida de seis médicos extranjeros, hará que este año se dé “incluso un superávit”, anuncia el informe.

Según los datos del documento, Uruguay necesita 420 anestesistas (12,7 cada 100.000 habitantes) y hoy tiene 425. En diciembre de 2013 había 395 en actividad, pero la graduación de la última generación (a fines de marzo) agregó 30 anestesistas más.

De continuarse el ritmo de formación, para 2015 se da por superado el déficit que aconteció en 2010. El leve “superávit” deja al sistema de salud en condiciones de anticiparse con comodidad al aumento de procedimientos quirúrgicos que se proyecta a nivel mundial (1,5% anual).

El informe agrega otros datos que contribuyen a una mirada optimista: no se han registrado nuevas emigraciones desde 2010 y hay ocho reválidas en curso (seis de extranjeros y dos de uruguayos que se formaron en España).

En 2008, 37% de los anestesistas tenía más de 56 años. En 2013, los que tienen más de 60 años son el 17% y se incrementó a 22% la cantidad de menores de 40 años.

Sin embargo, el departamento de Anestesiología es lapidario al afirmar que el “leve superávit” de anestesistas se da “con una pésima distribución, ya que el 80% aproximadamente vive en Montevideo”.

De modo que, superado el déficit, sobreviene el otro problema que atraviesa a la mayoría de las especialidades médicas.

“Hoy es prioritario avanzar sobre una mejora en la organización del trabajo para lograr una mayor eficiencia de los recursos humanos en anestesiología”, advierte el informe académico.

En el interior ocurre una contradicción: hay más blocks quirúrgicos de lo necesario (el estudio habla de “superposición de recursos y sobredotación en relación a las necesidades de la población”), pero faltan anestesistas para cubrir los procedimientos.

En Montevideo, en tanto, el problema es la “fragmentación del trabajo médico fruto del multiempleo y de una organización del trabajo ineficiente”.