Brasilia. Siete de cada diez brasileños se oponen a la privatización de empresas estatales, según una encuesta del instituto Datafolha divulgada este martes.

La oposición a privatizaciones predomina en prácticamente todos los recortes analizados, por región, sexo, escolaridad, preferencia partidaria y aprobación a la gestión del presidente del país, Michel Temer.

El 67% de la población también ve más perjuicios que beneficios en la venta de compañías brasileñas a grupos extranjeros.

El único escenario en que la idea es aceptada por mayoría es entre aquellos ciudadanos con ingresos superiores a diez salarios mínimos por mes, de los cuales el 55% se dijo favorable.

La aceptación cae conforme disminuye la renta familiar mensual, hasta apenas un 13% entre los que ganan dos salarios mínimos.

Las privatizaciones sufren resistencia incluso de votantes de partidos y políticos en general favorables a la venta de estatales.

Entre quienes apuntan como partido de preferencia el Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), que inició el ciclo de privatizaciones en los años 90, el 55% se dijo contrario y el 37% está a favor.

Esta resistencia es el principal obstáculo para los proyectos de privatización del gobierno de Temer, en especial de la compañía energética Eletrobras.

Igualmente, la eventual privatización de la petrolera estatal Petrobras es fuertemente rechazada por la mayor parte de la población: un 70% se dijo contrario, un 21% a favor, y el resto no supieron responder o se mostraron indiferentes.

Una posible participación de capital extranjero en Petrobras se enfrenta a un rechazo aún mayor, con un 78% de oposición y un 15% a favor.

Datafolha entrevistó a 2.765 personas en todo el país, y la encuesta tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.