Washington. México se está haciendo "un poco más resistente" a una desaceleración económica en Estados Unidos, a medida que las exportaciones hacia su principal socio comercial ganan participación de mercado, dijo este jueves el gobernador del banco central mexicano, Agustín Carstens.

"Por supuesto, una desaceleración en Estados Unidos tendría un impacto en México. Pero es interesante resaltar que nuestras exportaciones (hacia Estados Unidos) han estado creciendo más rápido que la economía estadounidense y que las importaciones de Estados Unidos desde otros países", dijo a reporteros.

Como signo de resistencia, Carstens citó el hecho de que el Fondo Monetario Internacional revisara al alza su pronóstico de crecimiento del 2010 para la economía mexicana a un 5%, desde un 4,5%, pese a que redujo las estimaciones de la expansión de Estados Unidos.

Cerca del 80% de las exportaciones mexicanas van a parar a Estados Unidos y una desaceleración económica en su vecino es considerado por el FMI como uno de los principales riesgos para la economía de México.

Carstens agregó que México seguirá atrayendo flujos de capital, pero a diferencia de otros banqueros centrales de economías emergentes, no se manifestó muy preocupado por el impacto de estos flujos sobre el mercado cambiario del país.

"Nuestra moneda se ha comportado bien. El capital que hemos estado atrayendo ha ido en su mayoría a bonos de largo plazo", agregó.

El Gobierno ha aprovechado estos flujos de inversión para extender los vencimientos de su deuda, aclaró. Esta semana, México lanzó el primer bono soberano de América Latina a 100 años.

"Es importante que mantengamos nuestra disciplina macroeconómica con el fin de asegurar una entrada estable de flujos", agregó.