Rio de Janeiro. El gobierno de Brasil continúa observando cuidadosamente la fortaleza del real y actuará de manera rápida para contener nuevas apreciaciones, dijo este jueves el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

"Seguimos observando la trayectoria del dólar y otras monedas", dijo Mantega a la prensa durante una conferencia telefónica. "Estamos preparados para tomar medidas adicionales en caso que haya una nueva apreciación del real".

El real se ha mantenido con poca variación en los últimos meses al tiempo que los mercados financieros observan la expansión de la crisis de deuda y fiscal de la Unión Europea, pero las recientes acciones para contener los problemas hicieron que el real se apreciara en diciembre.

Recientemente, el real rompió el nivel de 1,70 por dólar, lo que generó que el Banco Central de Brasil reiniciara sus dos subastas diarias en el mercado a la vista para impulsar al dólar.

El ministro de Hacienda dijo que espera que los mercados cambiarios sigan siendo afectados por bajas tasas de interés en el extranjero y las llamadas medidas de flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal de Estados Unidos en los próximos meses.

En tanto, el gobierno de Brasil está trabajando diligentemente en reducir el gasto público en un esfuerzo por disminuir la demanda en la mayor economía de América Latina. Las reducciones de costo para todos los ministerios se implementarán el próximo año, dijo Mantega. Las acciones de la semana pasada para limitar el crédito también deberían ayudar a enfriar la economía brasileña y reducir la inflación, agregó el ministro.

La economía de Brasil creció un 6,7% interanual en el tercer trimestre, según cifras dadas a conocer el jueves por el IBGE. La cifra representó una caída frente al 9,2% registrado en el segundo trimestre.

"Si la inflación está bajo control y en una trayectoria benigna, ello abriría la puerta para una reducción de las tasas de interés en caso que el banco central decida seguir ese camino", dijo Mantega. "Pero debemos esperar y ver cómo se comporta la inflación el próximo año".

Mantega espera que Brasil cierre 2010 con una tasa de inflación de entre un 5,2% y un 5,3%, con la inflación 2011 dentro de los rangos indicativos del gobierno de un 4,5%, con un margen de dos puntos porcentuales hacia arriba o abajo.