Rio de Janeiro. Los planes de Brasil de recortar el gasto fiscal en los próximos meses deberían "abrir espacio" para que baje la tasa de interés, dijo este lunes el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

"Comenzando en el 2011, vamos a reducir los gastos corrientes. El Estado realizará recortes, reducirá subsidios e impedirá la creación de nuevos gastos", dijo Mantega ante una conferencia de líderes empresariales en Río de Janeiro.

"Con la reducción en el gasto, vamos a generar ahorros públicos y abrir espacio para la reducción de las tasas. Con menores tasas, se estimulará el sector privado. Estás cambiando política fiscal por política monetaria (como un estímulo)", declaró el ministro.

Mantega sorprendió a los mercados financieros al anunciar a fines del mes pasado que Brasil aplicaría recortes de gastos de al menos 20.000 millones de reales (US$11.700 millones) después de que la presidenta electa, Dilma Rousseff, asuma su mandato el 1 de enero.

Fuentes cercanas al nuevo gobierno dijeron recientemente a Reuters que Rousseff hará un importante esfuerzo por reducir la tasa de interés referencial, Selic -una de las más altas del mundo-, ante el temor de que la economía caiga víctima de una ola de entrada de capital desde países desarrollados si las tasas siguen tan elevadas.

Algunos inversores han manifestado su preocupación de que la presión política para reducir la tasa de interés pueda tener un efecto negativo en las decisiones de política monetaria en momentos en que los precios están aumentando.

La mayoría de ellos espera que la tasa Selic, actualmente en un 10,75% anual, suba en los próximos meses antes de que sea posible un declive a largo plazo.

Se espera que el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central mantenga la tasa de interés sin cambios en su próxima reunión, que tendrá lugar este martes y miércoles.

Mantega, quien mantendrá su cargo en el gobierno de Rousseff, advirtió que el Congreso -que debe aprobar muchos recortes presupuestarios- tendrá que hacer su parte para recortar el gasto.

"Estos no son el tipo de recortes que echen abajo la economía. Lo que estamos haciendo es reducir la demanda del Estado para dar espacio a la demanda privada", explicó.