Brasilia. El gobierno de Brasil está listo para tomar medidas ante el fortalecimiento de la moneda local y su efecto negativo sobre las exportaciones del país, dijo este martes el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

En una conferencia de prensa, Mantega señaló que el gobierno no dudaría en alterar las reglas cambiarias y comerciales para controlar la fortaleza del real.

Mantega sostuvo que la reciente apreciación del real ha sido impulsada en particular por las mejoras de la economía estadounidense y el mayor apetito por el riesgo.

El ministro indicó que si la situación sigue mejorando, cree que la Reserva Federal de Estados Unidos podría decidir reducir sus políticas de flexibilización cuantitativa que han resultado en un exceso de liquidez en los mercados globales y locales.

En tanto, Mantega afirmó que el gobierno tiene "infinitas" medidas cambiarias a su disposición y que cuenta con la autorización del G-20 para ejecutarlas.

Además de medidas cambiarias y comerciales, el gobierno está estudiando reducciones "considerables" del gasto este año, las que ayudarían a desacelerar la inflación y permitirían tasas de interés menores a lo esperado, dijo Mantega.

La tasa de referencia de Brasil, Selic, se encuentra actualmente en un 10,75%. Algunos analistas estiman que el banco central del país podría subir pronto la tasa para limitar la inflación, que se ha elevado por sobre la meta de para fin de año de Brasil de un 4,5%.

En octubre, el gobierno elevó el impuesto a las operaciones financieras, IOF, aplicado a inversiones extranjeras en renta fija y a algunos instrumentos derivados, en un esfuerzo por desincentivar las inversiones entrantes y la apreciación de la moneda.

Sin embargo, la moneda local siguió apreciándose a máximos cercanos a los 1,65 reales por dólar en las últimas sesiones, mientras los inversionistas extranjeros buscaban los buenos rendimientos a nivel local.