La Habana.- Sólo restan dos meses para la implementación de nuevas regulaciones jurídicas para el trabajo por cuenta propia en Cuba, encaminadas, en su mayoría, a organizar y perfeccionar la actividad económica privada a partir de una mayor transparencia tributaria.

Tras la publicación en la Gaceta Oficial el pasado 10 de julio de seis normas de rango superior, cinco decretos-leyes, un decreto y 14 resoluciones complementarias que entrarán en vigor el 7 de diciembre próximo, en toda la isla se han desarrollado talleres de preparación para trabajadores y funcionarios.

El principal objetivo es dar a conocer, explicar y debatir sobre estas modificaciones y las formas correctas de aplicarlas, en aras de permitir no sólo un mayor conocimiento sobre el tema, sino concienciar a este importante sector de su papel en el desarrollo del país.

En los últimos años el "cuentapropismo", como se le conoce en Cuba al trabajo privado, ha crecido a un ritmo vertiginoso, con la creación de casi 600.000 empleos, y se ha convertido en una fuente de ingresos que aporta a la nación.

No obstante, la poca cultura tributaria existente en la sociedad caribeña y las distorsiones en cuanto a la declaración de impuestos han llamado la atención de las autoridades gubernamentales que, con las referidas disposiciones, buscan mayores aportes de forma "más responsable y justa" al proyecto de país.

En una reciente comparecencia en la televisión cubana, Vladimir Regueiro, director general de Política Fiscal del Ministerio de Finanzas y Precios de la isla, explicó acerca de la nueva exigencia para los cuentapropistas de poseer una cuenta bancaria fiscal.

El funcionario explicó que se trata de un mecanismo de control, pues lo que se busca es una mayor transparencia en las operaciones de gasto de los trabajadores privados, aunque insistió en que todos los recursos estarán disponibles para el contribuyente.

"El diseño de estas cuentas está en correspondencia con las capacidades que actualmente tenemos en el sistema bancario. Por tanto, se exige un 80% de los ingresos registrados en la cuenta y un 20% para un fondo operativo para los pagos en efectivo", detalló.

Según Regueiro, esto conlleva un mejor trabajo y mayor operatividad de los bancos cubanos, así como una garantía para la administración tributaria.

En tal sentido, sostuvo que 52 actividades estarán sujetas al régimen simplificado y las restantes 71 al general, por lo que tendrán que pagar impuestos mensuales por servicios o por las ventas, y al cierre del año liquidarán el impuesto sobre los ingresos personales mediante la presentación de la declaración jurada.

Del total de 201 ocupaciones permitidas anteriormente, tras un estudio realizado por varias instituciones estatales, se decidió agrupar a 96 de ellas en 28, por lo que quedaron finalmente 123 actividades.

Dentro de ellas, las 27 que estaban congeladas desde agosto del pasado año, entre las que destacan los arrendadores de habitaciones, espacios y viviendas, ahora podrán alquilar a personas jurídicas, y las relacionadas con servicios gastronómicos como cafeterías, restaurantes, bares y servicios de recreación.

En recientes declaraciones a medios locales, Marta Feitó, viceministra primera del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, explicó que estas medidas brindan a los trabajadores privados desarrollar con autorización una amplia gama de servicios.

De igual forma, indicó que las medidas fueron tomadas a partir de las inquietudes de los propios cuentapropistas y de la población, y que resultó complejo realizar una mayor compactación, pues en términos tributarios la diferencia entre una actividad y otra "es grande".

Otras de las novedades, comentó la viceministra, es la incorporación de un nuevo requisito para el otorgamiento de licencias: a partir de diciembre los aspirantes deberán presentar una descripción escrita de cómo tienen previsto el funcionamiento de su actividad.

Al respecto, Feitó dio como ejemplos algunos casos donde se autorizó la apertura de negocios privados en lugares o espacios inadecuados, que provocaron quejas por parte de los residentes.

Por ello, en breve los proyectos deberán someterse a consideración de entidades competentes en cada localidad para determinar la conveniencia o no de los mismos.

La funcionaria calificó a todo el proceso de reestructuración de "complejo", ya que sólo el 1,6% de los trabajadores privados quedaron dentro de una actividad que no sufrirá modificaciones con las nuevas medidas.  

De ahí insistió en que todos acudan a los seminarios de preparación que se realizan en cada uno de los 169 municipios del país, cursos en los que han participado hasta la fecha el 61% de los cuentapropistas cubanos.

"El trabajo por cuenta propia, concebido en el modelo de desarrollo de la nación, tiene que estar acompañado por la legalidad como ha convocado la máxima dirección del país, de ahí la implementación de los cambios", recalcó Feitó.

En otro momento, la viceministra reconoció que la ausencia de un mercado mayorista para todas las actividades, constituye uno de los mayores problemas pues, aunque se han buscado alternativas, no satisfacen la creciente demanda de este pujante sector.

De acuerdo con datos oficiales, hace ocho años estaban registrados en la isla 157.351 cuentapropistas cuando comenzaron a aplicarse una serie de medidas para flexibilizar y ampliar el ejercicio del trabajo privado como atenuante al proceso de reordenamiento laboral.

En la actualidad, la cifra creció hasta 593.664, lo cual representa más del 13% de la fuerza laboral en el país, y constituye un sector en crecimiento que no sólo crea empleos, sino libera al Estado de actividades no fundamentales, para poder concentrarse en aquellas consideradas "estratégicas o trascendentes para la nación".